Venezuela: Repudiamos el atentado del 4 de agosto

Caracas, 5 de agosto de 20018

Pronunciamiento del Equipo Operativo Nacional de Marea Socialista

Ante la incertidumbre exigimos investigación independiente y alertamos contra uso de la situación para restringir los derechos del pueblo.

Marea Socialista condena y repudia el atentado denunciado por el gobierno nacional contra la persona del presidente Nicolás Maduro. Pensamos que la consumación de actos terroristas sólo busca y puede traer más caos y violencia para la población y para al país. Las consecuencias que pueden sobrevenir a intentonas como ésta, lejos de propiciar soluciones para la situación de crisis y autoritarismo que sufre el pueblo, lo que pueden traer es más padecimientos, más restricciones a las libertades democráticas y más represión.


Aunque han transcurrido muy pocas horas y apenas se han iniciado las investigaciones, el ministro Jorge Rodríguez y el propio Maduro han señalado a sectores de la derecha y ultraderecha venezolana y colombiana, nombrando específicamente al presidente saliente Juan Manuel Santos. Rechazamos cualquier «salida» antidemocrática y violenta que pueda ser urdida dentro del país o desde el exterior.


No nos extraña ni descartamos que sectores de la derecha nacional e internacional puedan estar detrás de planes que apelen una vez más al terrorismo, como ya lo hicieron durante toda su trayectoria golpista. Marea Socialista ha estado siempre en primera línea contra este proceder, en su defensa de la revolución bolivariana genuina, de la democracia y de la Constitución de 1999, en esos momentos históricos. En todas las coyunturas también nos hemos opuesto resueltamente a cualquier tipo de intervención foránea en los asuntos internos de nuestra Nación, concertada entre sectores de la derecha opositora nacional e internacional.


Indudablemente, acciones de este tipo no pueden quedar en la impunidad, pero al mismo tiempo, debemos estar alertas y dispuestos a combatir cualquier aprovechamiento de la situación para imponer más sacrificios al pueblo venezolano, como los que pudieran desencadenarse con las medidas económicas previstas por el gobierno a partir del 20 de agosto, para cuya dura aplicación el gobierno necesita hacer más férreo su control social y recortar todavía más los derechos democráticos para evitar toda resistencia popular.


El gobierno debe dar todos los detalles y presentar claras evidencias del atentado, de todo lo que incrimine a sus presuntos autores, para no dejar dudas respecto a posibles manipulaciones, ya que aún faltan imágenes y muestras de los efectos, corrieron distintas versiones y supuestas evidencias en las redes sociales. Sólo una investigación independiente, profesional y participativa puede garantizar la veracidad de los hechos y descartar cualquier versión manipulada.


Así como repudiamos acciones como las de este 4 de agosto, al mismo tiempo exigimos que cesen los atentados del gobierno y de la burocracia contra el pueblo venezolano, contra sus condiciones de vida y contra sus derechos humanos y democráticos.


Exigimos que no se utilicen estos hechos para criminalizar las luchas sociales y protestas democráticas de sectores de la clase trabajadora y el pueblo, que nada tienen que ver con actos terroristas contra el gobierno nacional, pues las exigencias del pueblo son un derecho democrático irrenunciable ante las condiciones de vida impuestas por el gobierno, las cuales pretende profundizar con las medidas económicas que tiene previsto ejecutar.


De la misma manera que repudiamos, vehementemente, el atentado contra el Presidente Maduro, también rechazamos el terror que se le impone a la clase trabajadora, a través de salarios que nos empujan hacia a la miseria. Las políticas hambreadoras aplicadas y la indiferencia ante los reclamos de los trabajadores, que no pueden llevarle el pan a sus hijos, representan acciones equivalentes a un terrorismo masivo. La pérdida absoluta del valor del salario, el chantaje hacia los que luchan, así como las retaliaciones, los despidos indirectos, la imposibilidad de adquirir alimentos y medicinas, es algo que también atenta contra la vida de los trabajadores y sus familias.
Adversamos las desviaciones contrarrevolucionarias y antidemocráticas del gobierno de Nicolás Maduro, pero de manera tajante reiteramos:


¡Ni terrorismo ni intervención extranjera! ¡Rechazamos cualquier tipo de atentados contra cualquier sector! Exigimos información clara y una investigación independiente. Advertimos contra cualquier intento de aprovechar la situación para profundizar la aplicación del paquete antipopular o para reforzar el autoritarismo y la violación de derechos democráticos. Reclamamos la vigencia plena la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y defendemos la búsqueda de soluciones anticapitalistas a través de la lucha democrática del pueblo venezolano.