Propuesta sobre el norte de África

En Sudán y Argelia, los levantamientos han derrocado a los dictadores. Son revoluciones políticas, ya que el movimiento de masas ha derribado a los dictadores, pero el régimen dictatorial todavía está en el poder. La contrarrevolución sangrienta espera el momento adecuado para atacar.

El norte de África es una región en la que las contradicciones de clase son extremadamente agudas, e interactúa con Europa. Así, los movimientos sociales siempre se ven afectados por las luchas europeas. Las expectativas de los jóvenes en un buen futuro y lo que el sistema les ofrece son muy diferentes.

Esta es la razón por la cual los levantamientos populares que surgen de una acumulación de la ira contra las dictaduras han estallado e hicieron que la primavera volviera a África nuevamente.

Los problemas sociales básicos de los trabajadores pobres en países ricos en petróleo, como Argelia y Sudán, no se pueden resolver sólo mediante elecciones libres o en la línea de la democracia liberal. Los problemas fundamentales de estas sociedades sólo pueden resolverse si los trabajadores y los campesinos pobres toman y gobiernan la economía por su cuenta. Además, un proyecto socialista en un sólo país no puede sobrevivir, pero los vientos revolucionarios inevitablemente afectarán a países como Marruecos, Túnez, Egipto y otros países de África e incluso Europa.

Argelia no puede alcanzar días brillantes sin combinar la lucha contra la dictadura con la lucha contra el capitalismo, apuntando contra el sistema y construyendo el poder de los trabajadores. Este es el programa concreto de la revolución permanente para el norte de África.
Los trabajadores, campesinos y jóvenes están dando luchas heroicas. Pero, sin un liderazgo socialista y una perspectiva clara, la perspectiva más probable es que sean derrotados por los dictadores sangrientos del capitalismo. Las lecciones de Egipto están muy cercanas y son claras.

Resoluciones:

  • Continuar preparando la formación de un grupo militante revolucionario para activar la construcción del marxismo revolucionario en el norte de África.
  • Desarrollar una lucha ideológica contra las ilusiones en una solución democrática burguesa.
  • Llevar adelante campañas de solidaridad con los pueblos del norte de África a través de las redes sociales y protestas frente a las Embajadas de las fuerzas de la coalición.
  • Organizar acciones en las calles si hay golpes militares o cualquier otra intervención extranjera.
  • Luchar contra las ilusiones de que los islamistas pueden ser parte de la lucha democrática.
  • En Libia, tenemos que mostrar el verdadero rostro del imperialismo, que destruye totalmente el país al ayudar, armar y financiar a los señores de la guerra y los grupos islamistas.