Un importante evento, buenas resoluciones y muchos debates

Durante los días 30 y 31 de julio y 1 de agosto, se llevó a cabo la Conferencia Latinoamericana y de los EEUU convocado por los partidos del FIT-Unidad. De la misma participaron más de 40 organizaciones, se votaron resoluciones de un importante acuerdo político y de tareas, y también se reflejaron importantes debates. Desde el MST y la LIS -que fue una organización internacional con destacada participación- valoramos los aspectos positivos del evento y a la vez marcamos sus límites y contradicciones. Temas sobre los cuales nos iremos refiriendo en diversos artículos de este suplemento especial.

Escribe: Sergio García

El evento organizado por los partidos del FIT-Unidad arrancó contabilizando la presencia de decenas de organizaciones de todo el continente, un importante número de dirigentes y referentes pertenecientes a las corrientes internacionales de los partidos convocantes, más una decena de organizaciones invitadas, que trajeron sus aportes a la Conferencia. La presencia de este sector invitado, provenientes de diversos países latinos y de los EEUU, fueron expresión de la importancia del evento y de su apertura a otras voces de la izquierda. Así pudimos escuchar e intercambiar a lo largo del fin de semana experiencias y posiciones políticas diversas, sobre la base de un acuerdo político general de convocatoria, acorde a una estrategia socialista.

En el caso de los partidos del FIT-U también hicieron uso de la palabra en diferentes momentos algunos de sus referentes. En el panel central del sábado hablaron Bodart, Del Caño, Solano y Giordano ente otros. También tomaron la palabra Cele Fierro, Bregman, Vilma Ripoll, Luciana Echevarría y Pitrola en diferentes momentos del evento, junto a decenas de dirigentes y compañeres de distintos partidos y grupos del continente que también intervinieron en los paneles y en el plenario central.

El balance del evento

A nuestro entender, la Conferencia fue positiva. En primer lugar por realizarse en medio de una difícil situación de pandemia en el continente. Hubo un gran esfuerzo común de todos los convocantes y un largo trabajo previo con la trabajosa tarea de llegar a acuerdos hasta su convocatoria final. No es usual en la izquierda intentar generar eventos unitarios de carácter continental y hemos superado esa prueba. Con fuertes fuertes debates, fricciones y problemas importantes de funcionamiento antes y durante el propio evento. Sin embargo superamos todo eso y la Conferencia fue avanzando, resolviendo problemas y mejorando a través de los tres días, hasta llegar a un final de votación y un cierre con la internacional de los trabajadores.

Como ya hemos publicado en nuestra web y reproducimos también en estas páginas, la Conferencia culminó votando en común y positivamente a mano alzada, una importante resolución política, que expresa grandes acuerdos en el plano de la política y el programa para intervenir en la crisis capitalista, con una orientación socialista y anticapitalista, y también condensa varias tareas y campañas concretas para llevar adelante.

Sobre esta base positiva, a la vez la Conferencia mostró importantes límites y contradicciones, que reflejan diversos problemas políticos y metodológicos, varios sobre los cuales nos iremos refiriendo en diferentes artículos dispuestos al final de esta nota, para profundizar sobre cada uno de ellos y hacer un nuevo aporte al respecto desde nuestra corriente.

Entre otros problemas nos referimos al hecho evidente de que en diferentes debates se desarrollaron intervenciones del resto de los partidos del FIT-U o de compañeros de sus corrientes, con una alta dosis de chicana y en muchos casos directamente falsedades. Se han dicho y hemos escuchado por parte incluso de referentes públicos, definiciones alejadas de la realidad y supuestas denuncias contra posiciones pasadas y presentes del MST y la LIS, expresiones vertidas sin ningún tipo de argumentación seria, ni explicación profunda. En diferentes temas se lanzaron solo frases de bastante bajo nivel político. Cómo es sabido, cuando se hacen debates sin altura política, sin datos serios, sin escuchar realmente al otro, en general eso habla mal de quien usa ese método y no de a quien se pretendía criticar.

De nuestra parte esperábamos y queríamos realmente un debate más profundo, más reflexivo, más como debe ser en la izquierda revolucionaria. Apasionado y fuerte sí, sin ningún problema. Pero alejado de chicanas infantiles. Buscando priorizar los acuerdos y debatiendo a fondo las diferencias con total seriedad y respeto, con un método obrero y no estudiantil.

A la vez hicimos toda una serie de planteos de fondo, por ejemplo en relación a cómo construir una organización internacional en esta etapa para poder construir con otros y sin diferentes vicios de nacional trotskismo; o cómo superar los límites del FIT-U en Argentina en medio de la crisis económica y sanitaria actual; o que pasos concretos dar en Chile, España, Venezuela o Francia entre las corrientes presentes. Y no escuchamos que se nos diera una opinión al respecto. Al menos crítica a nuestras propuestas sobre todos estos temas, para poder seguir debatiendo. Pero no, no recibimos respuesta. Lo cual es un límite, un problema serio a superar. Porque muestra poca decisión de querer avanzar de verdad allí, donde es posible, y mucha tendencia a polemizar en abstracto.

Destacada presencia de la LIS

Sobre la base de esta visión positiva y crítica a la vez sobre el balance del evento, creemos que fue notoria la presencia política y en organizaciones y referentes de nuestra joven organización internacional; la Liga Internacional Socialista que entendemos marcó con fuerza sus posiciones políticas y estratégicas a lo largo de todo el evento. Pudimos protagonizar los paneles de situación internacional a través del informe de Luis Meiners desde Nueva York-EEUU, con Joaquín Araneda desde Chile dando nuestra visión en el panel de situación latinoamericana, y Guillermo Pacagnini desarrollando nuestro modelo sindical en el panel de situación de los trabajadores. Alejandro Bodart estuvo a cargo de dar nuestra visión general en la apertura y cierre del evento. A lo largo de toda la jornada intervinieron con sus opiniones y experiencias de construcción compañeras, compañeros y organizaciones de la LIS de Colombia (Impulso Socialista), Venezuela (Marea Socialista), Paraguay (Alternativa Socialista), Chile (Movimiento Anticapitalista), EEUU (Socialist League), Ecuador (Liga Socialista), Brasil (Alternativa Socialista), Nicaragua (Alternativa Anticapitalista), Argentina (MST en el FIT-U), y también los compañeros de Uruguay (Rumbo Socialista) siguieron el evento. Además, tuvieron destacadas intervenciones nuestros invitados de EEUU (Colectivo Tempestad) y de Perú (Colectivo Juntos) con quienes aspiramos a seguir profundizando nuestras relaciones políticas.

Con toda esta fuerza militante de la LIS en Latinoamérica y los EEUU, a lo cual se suma el desarrollo de nuestras organizaciones en los demás continentes, con una dinámica intervención en los lugares más dispares del mundo, vamos ahora hacia una nueva Conferencia de la LIS los próximos días, que votará nuevas resoluciones y tareas para los meses que vienen.

Sobre esta base y como dijimos en la Conferencia, además de impulsar con fuerza las resoluciones votadas y preparando nuestra intervención en el panel común de homenaje a León Trotsky que haremos el 21 de agosto, seguiremos pensando y proponiendo la mejor coordinación posible entre nuestras organizaciones y el resto de los convocantes, en todas las cosas en las que haya acuerdo. Como seguiremos debatiendo profundamente, todos los aspectos teóricos y políticos que recorrieron la Conferencia y que necesitan hacerse a fondo. A continuación te presentamos una serie de artículos que están al servicio de marcar acuerdos, matices, diferencias y clarificar posiciones. Cómo debe ser en la izquierda revolucionaria e internacionalista.