Por: Alberto Giovanelli

El aumento en los combustibles desató la primera gran crisis del gobierno recién asumido. Se suceden masivas protestas que culminaron en represión, como relatáramos en artículos anteriores.

Un día después de que la Central Obrera Boliviana (COB) ratificara el estado movilización y se declarase en “huelga general indefinida”, el gobierno boliviano de Rodrigo Paz Pereira confirmó su plan de reformas económicas en el que se enmarca el cuestionado Decreto 5503 que, entre otras medidas, elimina las subvenciones a los combustibles generando un fuerte incremento en los precios.

La ratificación la hizo el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, en las redes sociales, y concluyó: «Bolivia ha comenzado a ponerse de pie, le duela a quien le duela».

Días antes, la COB protagonizó jornadas de manifestaciones en la ciudad de La Paz que culminaron con represión, la última durante la tarde del 24 de diciembre. Tras fracasar en una reunión con el presidente, los sindicatos afiliados a la entidad tomaron la decisión de implementar una huelga “escalonada”, según afirmó a los medios su máximo dirigente, el minero Mario Argollo. Los sindicatos movilizados, integrados en su mayoría por mineros, seguirán concentrando en La Paz, incluso “los feriados” de fin de año, en la medida en que continúe vigente el decreto, considerado por economistas como “un rediseño del Estado”.

El conflicto con la COB es un nuevo frente para el gobierno derechista de Bolivia, que además de asumir la protesta social que ocasiona con sus medidas, debe lidiar con la ruptura en el seno interno: el distanciamiento de su vicepresidente, Edmand Lara, se profundizó en los últimos días al punto de declararse abiertamente “opositor”. Lara dijo en un video que “hay gente que dice que yo ya no soy parte del gobierno y que soy oposición. Pues, ¿cuánta razón tiene? Soy oposición, pero oposición constructiva. Desde el momento en que Rodrigo Paz nos hizo a un lado y decidió gobernar para los ricos y decidió rodearse de gente corrupta que solo vela por sus intereses”, aseguró.

Incluso el expolicía Lara, dirigió palabras de apoyo a los manifestantes que ocupan espacios públicos de La Paz, al pedirles que sean “fuertes” y asegurarles que “los tiranos van a caer” y que “se vienen días mejores”. Por ese medio también enfatizó sus diferencias con el presidente: “Quiero que entiendas, Rodrigo, que estás equivocado. Los asesores que tienes y los ministros que tienes son unos pelotudos, y tenemos que dar certidumbre”, dijo a través de las redes, el único canal de comunicación posible con su compañero de fórmula, según aseveró.

Las marchas impulsadas por la COB desde el lunes mantienen un alto nivel de acatamiento entre los mineros estatales.

El martes hubo un intento de acercamiento con el presidente Rodrigo Paz en una reunión con los principales dirigentes de la COB, pero el encuentro acabó sin acuerdos. La razón es que la central se mantiene inflexible respecto de su exigencia de que se derogue el decreto que Paz considera “histórico”. Dos posturas evidentemente irreconciliables.

En tanto, luego de la reunión sindical del viernes, la COB resolvió organizar marchas en nueve regiones del país e iniciar una campaña de difusión acerca del contenido del decreto, al que considera de corte “neoliberal” y “dañino para los trabajadores y “para la economía del país” no solo por el impacto directo en los precios, sino también porque permite “enajenar” los recursos naturales de Bolivia y es el primer paso para aprobar privatizaciones y otras medidas que anticipan el plan claramente a favor de los sectores privilegiados de la sociedad, en consonancia con las exigencias del FMI.

El Decreto 5503 estableció nuevos precios para los combustibles, con incrementos del 86% en la nafta y del 162% en el diésel en relación con los valores subvencionados que rigieron por más de 20 años. Es parte de un paquete económico del Ejecutivo que también incluye recortes y liberalización del comercio en sectores agrícolas y de importaciones. «Vemos día a día que se están sumando más sectores, que se están dando cuenta que este decreto maldito pone en venta nuestro pueblo boliviano», dijo el máximo dirigente de la COB, Mario Argollo, durante una marcha en la ciudad de La Paz. Argollo anunció que un grupo de mujeres mineras comenzó esta jornada una huelga de hambre «hasta que se abrogue el decreto».

Beatriz Choque, representante del distrito minero de Porco, en la región andina de Potosí, afirmó que junto a sus compañeras comenzó una huelga de hambre. «Lucharemos de pie hasta el triunfo mis queridos bolivianos, por nuestros hijos y por nuestros nietos», añadió.

En Cochabamba (centro) un grupo de mineros de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) también marcharon por las calles principales de la ciudad en contra del decreto.»Las movilizaciones van a ser indefinidas hasta que se pueda abrogar el decreto. El Gobierno está llamando a diálogo pero no quiere retroceder abrogando el decreto, nosotros vamos a estar hasta las últimas consecuencias», dijo el dirigente Praxides Castañón.

Una vez mas, reiteramos la necesidad de la más absoluta unidad en apoyo a las movilizaciones y al plan de lucha que deberá extenderse a todas las poblaciones. Rechazar este decreto y lograr su abolición será un paso importantísimo en el rechazo a todo el paquete económico antipopular que viene detrás de este primer decreto. Simultaneamente, reiteramos la urgente necesidad de que los sectores anticapitalistas y revolucionarios bolivianos, comiencen a debatir sin mezquindades, una salida de fondo para el país que vendrá de la mano de un gobierno de trabajadores, comunidades indigenas , jovenes estudiantes y el pueblo todo en transición al socialismo.

Desde la Liga Internacional Socialista asumimos este compromiso.