Por: Partido Comunista de los Trabajadores
Por el derrocamiento de la dictadura teocrática por una revolución proletaria y popular, no por bombarderos imperialistas y sionistas.
Ni sha ni mulá. Por un gobierno de trabajadores y mujeres en Irán
La nueva guerra sionista estadounidense contra Irán es una guerra imperialista.
Las justificaciones «democráticas» con las que se cubre son grotescas. Más aún en boca de un régimen genocida como el sionista y del gobierno reaccionario de la primera potencia imperialista del planeta.
La propia pretensión de imponer a Irán la renuncia a la energía nuclear y al armamento nuclear refleja la arrogancia sin límites de Israel y de las potencias imperialistas que lo apoyan. ¿Con qué derecho un Estado colonial nuclearmente armado y las potencias nucleares imperialistas que lo arman pretenden imponer al Estado iraní la renuncia a su propia defensa y soberanía militar? ¿Qué derecho tienen las potencias responsables de todos los crímenes pasados y presentes a erigirse en gendarmes del mundo? ¿Qué «derecho internacional» puede invocar ese Estado sionista que se ha burlado de todos los derechos, empezando por Palestina?
Como marxistas revolucionarios, somos enemigos acérrimos del reaccionario régimen clerical-fascista de Irán y contrarios a cualquier absurda pretensión de inscribirlo en un campo internacional supuestamente progresista. Máxime hoy en día, cuando se trata de un régimen responsable de la sangrienta represión contra la juventud, las mujeres, los trabajadores y las minorías kurda, beluciana y azerí. Pero nos oponemos al régimen de los mulás desde el lado de las razones democráticas y sociales de las masas oprimidas, por una perspectiva de gobierno obrero y popular. No desde el lado, opuesto, de los bombarderos sionistas y estadounidenses. Cuyo único objetivo es instalar en Teherán su propio gobierno títere, integrado en el «nuevo Oriente Medio» dominado por Estados Unidos. Por eso, en la guerra desatada por Israel y Estados Unidos contra Irán, nos ponemos del lado de Irán, que tiene todo el derecho a defenderse y a tomar represalias contra la agresión.
Por nuestra parte, esto no significa dar apoyo político al régimen iraní. Las masas populares de Irán tienen el derecho incondicional a luchar para derrocar al gobierno clerical-fascista que las oprime, incluso en el curso de la propia guerra. Los motivos de la revolución iraní tienen prioridad. Pero sus aspiraciones de libertad no tienen objetivamente nada que ver con los cínicos intereses coloniales de quienes hoy bombardean su país y sus escuelas.
La nueva guerra contra Irán es parte integrante de la guerra más general que libra el Estado sionista, con pleno apoyo imperialista, en toda la región. Tras ocupar Gaza, colonizar Cisjordania, atacar Líbano, ampliar la ocupación del Golán sirio, golpear Yemen y bombardear Irán durante doce días en la guerra de junio, ahora el gobierno belicista de Netanyahu vuelve a dirigir sus bombarderos contra Irán, para completar el trabajo, con la decisiva colaboración de Donald Trump. El Consejo de Paz dirigido por Trump se erige como la estructura de gestión y administración del nuevo orden en Oriente Medio.
Nos oponemos a este plan neocolonial global, desde el lado de las razones de los pueblos oprimidos de la región, empezando por las razones del pueblo palestino y del pueblo kurdo. Sólo la liberación de Palestina, de la nación árabe, de todo Oriente Medio, de la presencia del sionismo y del imperialismo puede traer una paz justa a la región. Inseparable de los derechos de autodeterminación de todo pueblo oprimido. Inseparable del derrocamiento de todo régimen opresor.
Por una Palestina libre, laica y socialista, unida de río a mar, dentro de una federación socialista de Oriente Medio.
Por la autodeterminación de todos los pueblos de Irán y su unificación en la federación socialista regional.





