Compartimos a continuación las palabras en el Acto del 1°de Mayo, en el Día Internacional de los Trabajadores, de Alejandro Bodart, dirigente del MST en el Frente de Izquierda Unidad y coordinador de la Liga Internacional Socialista.


Buenas tardes, compañeros, compañeras. De acá se ve muy lindo el acto. Hemos logrado hacer un enorme acto en el Día Internacional de la Clase Trabajadora. Desde el MST y la Liga Internacional Socialista, envíamos un saludo a todos los compañeros y compañeras, a los millones de trabajadores que en este día se han movilizado en todo el mundo contra el capitalismo, contra la barbarie capitalista y por sus derechos. También, por supuesto, a todos los compañeros del Frente de Izquierda, a los compañeros de Izquierda Socialista, del Partido Obrero, a mis compañeros del MST, que en todo el país están realizando actos, porque no podíamos estar ausentes en este día sin levantar una tribuna.

Hace dos días que algunos no hemos dormido, siguiendo lo que pasaba con nuestros compañeros en la Flotilla, que fueron secuestrados sorpresivamente lejos Gaza, en aguas de la Unión Europea, frente a las costas de Grecia, lo que muestra complicidades. Intentaron llevarlos a Israel, volver a meterlos en las cárceles en las que los habían metido el año pasado. Fue el repudio general y las movilizaciones que se empezaron a armar en distintos países lo que hizo que tuvieran que retroceder, volver a Grecia, y liberar a nuestros compañeros. Un repudio que es mayoritario entre los pueblos del mundo a lo que hace el Estado genocida de Israel.

Si han creído los sionistas que con este tipo de actitudes nos van a dar miedo a los que defendemos la causa palestina, vayan sabiendo que no solo no nos dan miedo. No hay persecuciones, como las que están haciendo con Vanina, como la que en su momento me hicieron a mí y a muchos compañeros, que logren que dejemos de defender la causa palestina. La causa palestina es una causa de la humanidad y no vamos a dejar de luchar hasta que haya una Palestina única, del río hasta el mar, hasta que derrotemos a ese monstruo que se creó en 1948. Hasta que haya una Palestina socialista en un Medio Oriente Socialista y todos los pueblos vuelvan a estar en paz como estaban antes del ‘48. Ese es nuestro compromiso. No vamos a abandonar jamás la causa palestina.

No podemos dejar de mencionar que hay dos compañeros, Thiago y Said, que están siendo llevados secuestrados a Israel, donde los pretenden meterlos presos, judicializados y hacer de ellos un ejemplo de que el que se mete con los sionistas termina sufriendo las consecuencias. No podemos dejar de sumar nuestro repudio a esto. Pero sobre todo, vamos a organizar una campaña mundial por su libertad y no vamos a frenar hasta que estén libres los compañeros. Tienen que saber que cada compañero que intenten encarcelar será bandera de lucha para todos nosotros.

Los que estamos acá estamos incondicionalmente con Irán, incondicionalmente con el Líbano, incondicionalmente con Cuba e incondicionalmente por la derrota militar de Estados Unidos y del sionismo. Lo decimos abiertamente, festejamos que el imperialismo yanqui no sepa cómo salir de donde se metió y que Irán le esté dando una paliza tremenda. Festejamos que el pueblo estadounidense se moviliza y se levanta y va a derrotar al monstruo de Trump. Lo festejamos porque detrás de Trump van a caer, uno a uno, los ultraderechistas que se creían que iban a hacer cambios culturales y que iban a convencer a la población mundial de que ser pobre está bien, de que no tener trabajo está bien, de que solo los súper ricos pueden vivir en este mundo.

Tenemos una tarea en Argentina. A nosotros nos toca derrotar al monstruo de Milei y lo vamos a derrotar, como hemos derrotado a muchos monstruos en la historia de nuestro país. Pero estamos viviendo un momento excepcional en el país del que tenemos que hacernos conscientes. Milei está mal, nunca estuvo peor que en este momento. Y difícilmente lo pueda salvar de nuevo su amigo Trump, que también está mal, que si fueran las elecciones hoy perdería como en la guerra en Estados Unidos.

Pero también está mal la otra pata del régimen burgués argentino, que es el Partido Justicialista. El PJ está pasando por una crisis que solo la podemos definir como histórica, porque millones de trabajadores han roto con esa barrera que teníamos los trabajadores para construir una alternativa distinta, socialista.

Y el hecho inédito es que la crisis de estos dos no está fortaleciendo a los Macri, no está fortaleciendo a los pastores que intentan invitar. Está fortaleciendo a la izquierda. Nosotros nos estamos fortaleciendo en este país. Tenemos que hacernos conscientes de eso. Por primera vez en la historia, es la izquierda la que empieza a estar en la boca de todos. Y no es casualidad. Estamos recibiendo el reconocimiento de los trabajadores por haber sido los únicos que pusimos el pecho desde el primer día contra este gobierno, por haber bancado los palos para apoyar a los compañeros jubilados. Porque somos nosotros los que estuvimos con el Garrahan, los que estamos con FATE, los que estamos acompañando a la discapacidad, los que estamos en cada lucha, los que estamos con el movimiento ambiental. Somos nosotros los que no nos vendemos, los que no cambiamos de discurso, los que venimos diciendo lo mismo, los que tenemos un programa para sacar al país de la crisis. Y todo esto empieza a ser reconocido por un sector de la clase trabajadora argentina.

No hay encuesta en este país que no indique que la izquierda, que el Frente de Izquierda ya supera los diez puntos. No hay encuesta en este país que no muestre que Myriam es la personalidad que tiene más apoyo y más imagen positiva. Tenemos que estar orgullosos, porque Myriam es parte de una construcción de todos nosotros.

Entonces tenemos una oportunidad única y también una responsabilidad única, porque de lo que hagamos nosotros va a depender que ese 10% se transforme en 15, en 20, en 30. Y podemos lograrlo. Sabemos que hay compañeros que, frente a esta nueva situación, se plantean: ¿podremos gobernar nosotros? ¿Podremos gobernar? ¿Nos da la fuerza? ¿Tenemos la fuerza para hacerlo?

Miren compañeros, no solo podemos gobernar, tenemos que gobernar la izquierda para sacar al país de la crisis. Si abrimos las puertas del Frente de Izquierda para que vengan con nosotros y se organicen todos los ambientalistas, los educadores, la salud, los científicos que son expulsados por este gobierno, los miles que pelean para derrotar a la burocracia en sus comisiones internas, en sus fábricas, vamos a tener a decenas de miles que nos acompañen.

Pero hay debates teóricos y políticos que tenemos que hacer. Y los tenemos que abrir sin chicanas entre nosotros. Compañeros, ningún partido del Frente de Izquierda por sí solo puede llevar al triunfo a la clase obrera argentina hoy. Hay que asumirlo. Solo la unidad del Frente de Izquierda, abierto a los miles de luchadores que, si les abrimos las puertas, van a venir con nosotros, nos pueden permitir triunfar.

Tenemos que abrir este debate, terminar con creerse que uno va a ser hegemónico sobre el otro, con las luchas fratricidas que muchas veces hacen que nos pongamos contentos porque el compañero de al lado le va mal, creyendo que así nos va a ir bien a nosotros. No compañeros, tenemos que defender el Frente de Izquierda, tenemos que defender entre todos a Myriam para que se haga más fuerte, porque si se fortalece más nos fortalecemos todos.

Los compañeros han planteado un PT. ¿Qué problema hay? Discutamos, puede ser una salida. Nosotros hemos planteado un partido único, que el Frente se transforme en un partido único con libertad de tendencias. Es una propuesta, pero estamos dispuestos a tomar la propuesta de otro. Los compañeros del PO plantean una asamblea entre todos. Estamos abiertos a cualquier salida que nos permita discutir abiertamente cómo hacemos para no perder esta oportunidad, cómo hacemos para tomar el desafío que tenemos en nuestras manos.

Por primera vez en 100 años, la izquierda tiene en nuestro país una oportunidad histórica y no tenemos que patear la pelota fuera del arco. Es una responsabilidad muy grande. Asumámoslo. Rompamos con el sectarismo y discutamos entre todos cómo derrotamos definitivamente al capitalismo argentino y vamos a ver si la clase obrera por primera vez puede gobernar.

No es un problema de Argentina, es una tarea internacionalista. Porque lo que pasa acá, si termina en un triunfo, va a abrir la perspectiva de derrotar definitivamente al imperialismo y que por primera vez la clase obrera del mundo pueda tener en sus manos los resortes y empezar a solucionar los problemas de la humanidad. Barbarie o socialismo, pero nosotros decimos que se empieza a abrir una luz de que el socialismo sea posible.

¡Viva el Primero de mayo! ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Viva la clase obrera movilizada! ¡Podemos vencer! Que no nos convenza nadie de lo contrario.