Buques de guerra israelíes interceptaron nuevamente a las embarcaciones de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales, mientras continúan las amenazas racistas y la persecución contra activistas humanitarios. La movilización internacional ya fue clave para frenar traslados ilegales y liberar a todos los activistas y ahora vuelve a ser urgente movilizarnos y exigir la libertad inmediata de los nuevos secuestrados.
Por Oda Cuentas
Este 18 de mayo, buques de guerra de Israel rodearon e interceptaron nuevas embarcaciones de la Flotilla Global Sumud en aguas del mar Mediterráneo, a unas 250 millas náuticas de la Franja de Gaza. Hace apenas dos semanas, la Flotilla ya había sufrido un ataque frente a las costas de Creta, cuando fuerzas israelíes secuestraron a decenas de activistas, médicos y periodistas internacionales. Ahora, el ejército israelí vuelve a avanzar sobre nuevos tripulantes de la misión que busca romper el bloqueo criminal sobre Gaza.
Las embarcaciones habían partido desde Marmaris para abrir un corredor humanitario y denunciar el genocidio contra el pueblo palestino. La nueva interceptación constituye otra violación abierta del derecho internacional y confirma que el gobierno israelí actúa con total impunidad, sostenido por las potencias imperialistas.
Una política sistemática de secuestros y piratería estatal
Hace apenas dos semanas, comandos israelíes abordaron ilegalmente 21 embarcaciones civiles en aguas internacionales y secuestraron a 181 activistas y defensores de derechos humanos, entre quienes estaban Cele Fierro y Raúl Laguna de la LIS y Thiago Ávila y Saif Abukeshek. La movilización internacional fue clave para impedir que los primeros secuestrados fueran trasladados a territorio israelí y también para lograr la posterior liberación de Thiago y Saif. Esa respuesta solidaria inmediata mostró que la presión internacional es fundamental para ponerle un freno a las agresiones sionistas.
Campaña de propaganda y racismo para justificar nuevos crímenes
La interceptación estuvo precedida por una intensa campaña mediática impulsada por medios alineados con el gobierno israelí, entre ellos el Canal 12, que buscó instalar el relato de una supuesta “amenaza” proveniente de la flotilla. Según el último parte de prensa de la Global Sumud Flotilla, las fuerzas israelíes ya interceptaron 16 embarcaciones y preparan una operación diferenciada por nacionalidades, anunciando que primero confiscarán barcos europeos y luego avanzarán sobre los supuestos “barcos turcos” con métodos “más agresivos”.
Desde la GSF denunciaron que esta narrativa constituye una maniobra racista y completamente falsa: “La flotilla no cuenta con embarcaciones de bandera turca”. El comunicado señala que el régimen israelí intenta reinstalar el antecedente del ataque al Mavi Marmara para justificar una nueva agresión militar. También reiteraron que sus participantes, de 40 países del mundo, están completamente desarmados y que la misión está integrada por trabajadores humanitarios, periodistas, médicos y defensores de derechos humanos.
El bloqueo a Gaza se extiende por tierra y mar
Mientras la marina israelí avanzaba sobre la flotilla, el Convoy Terrestre Global Sumud también sufría bloqueos en el norte de Libia. Más de 30 vehículos humanitarios, incluyendo ambulancias y casas móviles, quedaron detenidos cerca de Sirte luego del despliegue de fuerzas vinculadas a las autoridades del este libio, bajo presión política de Egipto. La coordinación entre el bloqueo marítimo y terrestre demuestra que el cerco sobre Gaza ya supera las fronteras palestinas y se transforma en un dispositivo regional de persecución contra toda iniciativa solidaria.
Movilicemos ya por la libertad inmediata de todos los secuestrados
La experiencia de estas semanas volvió a demostrar que la presión y la movilización internacional fueron fundamentales para impedir el traslado de los primeros secuestrados a territorio israelí y también para conquistar la liberación de Thiago y Saif.
Frente a esta nueva ofensiva contra la Flotilla humanitaria, es urgente multiplicar las acciones, concentraciones y pronunciamientos en todo el mundo para exigir la libertad inmediata de los nuevos secuestrados, el fin de toda persecución judicial contra la misión, la libertad de todos los presos palestinos y el levantamiento inmediato del bloqueo criminal sobre Gaza. También es necesario exigir que los gobiernos reclamen la liberación inmediata de sus ciudadanos secuestrados y rompan relaciones políticas, diplomáticas y militares con el Estado sionista. Cada iniciativa de solidaridad internacional es parte de la pelea por una Palestina única, libre y soberana, del río al mar.





