Por Yorick F. – Revo y Gruppe Arbeiter:innenmacht (LIS Alemania)
El mundo se prende fuego, tanto en sentido literal como metafórico: la crisis climática, la guerra, el genocidio, la pobreza que cada vez se profundiza más y un mensaje claro de quienes ostentan el poder dirigido a la juventud y a la clase trabajadora: “Salvo por los beneficios que nos generan, sus vidas no valen nada“. Desmantelan nuestras escuelas, universidades y sistema de salud mediante recortes presupuestarios para potenciar el complejo militar-industrial y suministrar armas para el genocidio. La crisis climática se encamina hacia un descenlace de colapso total mientras construyen máquinas que no hacen más que destruir miles de vidas humanas, la naturaleza y el medioambiente.
Nada de esto es una coincidencia; se trata de expresiones propias del imperialismo, la fase más avanzada del capitalismo. En una disputa por redistribuir las esferas de influencia global, los recursos naturales y el poder político, las principales potencias imperialistas, como EE. UU. o China —pero no solo ellas, sino también Alemania, Francia y Reino Unido—, se enfrentan entre sí, cada una compitiendo por su lugar bajo el sol. Los jóvenes y la clase trabajadora son quienes más sufrimos las consecuencias: ya sea en Palestina, el Líbano, Sudán, el Congo, Venezuela, Irán, Cuba o Ucrania; ya sea en colegios que se caen a pedazos; o en el servicio militar obligatorio y las campañas de reclutamiento diseñadas para enviarnos directo a la muerte en aras de sus beneficios; en todas partes nos enfrentamos a un enemigo común: el sistema imperialista mundial. Necesitamos revolucionar y romper con este sistema bárbaro y destructivo y avanzar hacia el socialismo.
Por eso apoyamos y reproducimos con entusiasmo el manifiesto de las Huelgas Internacionales de Jóvenes y Estudiantes, que convoca a una movilización el 20 de noviembre. Este manifiesto es un paso importante en la dirección correcta. Hoy presenciamos levantamientos de las juventudes en toda Europa contra los efectos del rearme militar de la UE: en Alemania, huelgas escolares contra el servicio militar obligatorio —que son una importante fuente de inspiración para la Huelga Internacional de Jóvenes—; huelgas contra la prohibición del hiyab en Austria y Azerbaiyán; protestas estudiantiles en Francia contra el desmantelamiento de los centros educativos debido a las medidas de austeridad —una situación que se está extendiendo a Bélgica, Albania y otros países europeos—; y, en los últimos meses, protestas masivas en España y Portugal contra el aumento de los alquileres, que dieron lugar a que se pongan en pie grandes acampes. Para que estos movimientos tengan éxito, debemos concebirlos de conjunto y, sobre todo, luchar por ellos colectivamente.
Desde la LIS apoyamos este llamamiento y participaremos activamente. Hacemos un llamado también a todos los jóvenes y trabajadores para que salgan a la calle con nosotros, tanto en Europa como en el resto del mundo, y den un paso hacia la construcción de un movimiento internacional contra la guerra y la crisis.
Al mismo tiempo, sigue siendo fundamental debatir sobre nuestras perspectivas y estrategias.
Desde la LIS, proponemos los siguientes puntos para avanzar; invitamos a todos los grupos y activistas a discutirlos con nosotros y a unirse a nuestras filas:
- ¡No debe limitarse a solo una huelga! Un movimiento contra la militarización a escala mundial requiere mucho más que una única jornada de huelga; exige acciones regulares y coordinadas a nivel internacional que no solo nos hagan salir a las calles, sino que también permitan construir estructuras sólidas —tanto a nivel internacional como local, en universidades, escuelas y lugares de trabajo— capaces de sostener e impulsar este movimiento. Estas acciones deben coordinarse internacionalmente, lo que requiere estructuras claras y transparentes en las que todas las organizaciones que forman parte de la alianza puedan y deban participar.
- Vínculos concretos con las guerras en curso. Tenemos que llevar la solidaridad a la práctica; si bien los llamamientos a la solidaridad ante guerras específicas, genocidios y situaciones que afectan a Estados víctimas de la agresión imperialista son importantes y muy correctos, es necesario debatir cómo podemos expresar esa solidaridad en los hechos. Debemos reconocer que el paso más importante en este sentido es combatir a la bestia imperialista en su propio corazón: en los Estados imperialistas de la Unión Europea, en Rusia, Estados Unidos, Japón o China. Esto puede implicar organizar la resistencia contra las instalaciones de producción —existentes o planificadas— y los centros logísticos destinados al equipamiento militar. Al mismo tiempo, debemos apoyar iniciativas como la flotilla a Gaza o el Convoy de Solidaridad Internacional a Ucrania; aunque se trate fundamentalmente de proyectos humanitarios, tenemos que aprovechar estas instancias con objetivos políticos.
- Necesitamos un debate estratégico. La «Alianza de Huelga Juvenil» (Youth Strike Alliance) está compuesta por diversas organizaciones de distintos países, cada una con su propia agenda. Lo que nos une es el deseo de posicionarnos contra la militarización y el imperialismo a escala internacional. Si bien existen visiones divergentes sobre lo que esto implica en términos concretos y sobre cómo lograrlo, no tiene que limitarnos a alcanzar acuerdos en cuestiones donde ya existe un consenso relativo; por el contrario, tenemos que ser capaces de debatir las controversias con honestidad, apertura y espíritu de solidaridad. Con este objetivo proponemos llevar a cabo una conferencia estratégica de la «Huelga Juvenil» y convocamos a una Conferencia Internacional de la Juventud a nivel mundial —después del 20 de noviembre— para discutir la estrategia, el rumbo y las tácticas necesarias para construir un movimiento fuerte. Solo unidos podremos oponernos eficazmente al rearme, a la militarización y al sistema imperialista mundial. Hacemos un llamado a todas las organizaciones y activistas que compartan estas ideas a sumarse a nuestras organizaciones en cada país para luchar, juntos, por una perspectiva revolucionaria.
¡Viva la solidaridad internacional!
Francia
Alemania
Bélgica
Albania
Grecia
Italia
Portugal









