Los días 23 y 24 de octubre decenas de dirigentes sindicales, sociales, campesinos, de DDHH y fuerzas políticas nos movilizamos a la capital de Ecuador. Representaciones internacionales de 15 países y delegaciones del interior del país le dieron marco al evento. Nace una Red Internacional contra la Criminalización de la Protesta y la Organización. Convocan a Jornada Mundial el 10 de diciembre. 

Por Mariano Rosa

El capitalismo en esta etapa histórica es más incompatible que nunca con derechos económicos, sociales y políticas de las mayorías. La crisis civilizatoria de este proyecto se expresa en disputas por un nuevo reparto de la riqueza global y la hegemonía en el planeta, entre EEUU y China. Ese dato es central: el imperialismo yanqui en su fase declinante a través del trumpismo, despliega un plan de guerra contra los trabajadores y pueblos del mundo. Para recuperar posiciones en la economía mundial requiere ampliar la rentabilidad de sus corporaciones y eso es con más explotación de los trabajadores, saqueo de las riquezas de nuestros pueblos y consolidar posiciones geopolíticas y militares estratégicas. En América Latina es directamente un plan re-colonizador utilizando incluso el slogan prepotente de Doctrina Donroe. Pero no es solo el imperialismo gringo en América Latina. Es China en África y distintas potencias en las que consideran su zona de influencia. El mundo capitalista cruje y las tensiones sociales profundizan la polarización. De hecho, la existencia de una corriente de ultraderecha con el presidente de EEUU como vértice es una parte del panorama. La otra es la reacción masiva de trabajadores, jóvenes y pueblos en todas las regiones del planeta levantándose contra la violencia del capital, sus gobiernos, regímenes, empresarios y jueces cómplices. En ese cuadro global, hay que ubicar la orientación represiva, de criminalización estatal, patronal y judicial de la protesta social y las organizaciones obreras y populares. Para ese plan de negocios reaccionario, el capital necesita doblegar las resistencias. Así se entiende el libreto internacional que aplica en todos los países. 

Retomando las mejores tradiciones del movimiento obrero 

La clase obrera nació internacionalista. Su identidad enfrentando la explotación empresarial se construyó por encima de las fronteras. En la Europa del siglo XIX y en todo el mundo a principios del siglo XX por impulso de la Revolución Rusa, su potencial transformador se expresó de esa manera. El evento que protagonizamos en Quito hace días, reflejó esa misma necesidad: articular más allá de cada país en el plano internacional la respuesta a la ofensiva del 1 % que manda. Sindicatos, organizaciones campesinas, indígenas, de DDHH, personas negras, migrantes, juventudes, fuerzas políticas, deliberamos colectivamente de forma horizontal y avanzamos en constatar la urgencia de esta coordinación que levantamos. Porque en Ecuador Noboa ataca a la CEDOCUT, no registra a sus organizaciones de base y asfixia económicamente a la organización. Porque en Argentina Milei se ensaña con el equipo de salud del enorme Hospital de Pediatría Garrahan y los referentes de su sindicato emblema, la APyT. En Cachemira las fuerzas pakistaníes de ocupación persiguen a los luchadores de ese pueblo que reclama, los encarcela y hostiga. Porque el macartismo trumpista en EEUU exoneró de su cargo al profesor y activista, Tom Alter, por participar de una conferencia sobre socialismo. O la separación y judicialización de centenares de educadores en Panamá nucleados en la ASOPROF, entre otros sectores, por parte del gobierno de Mulino. Y las políticas de ajuste y autoritarismo del régimen que gobierna Costa Rica. Para enfrentar todo esto, más que nunca respuesta global y unificada. De eso tratamos en Quito con la combativa, clasista y autónoma CEDOCUT, en articulación con nuestra Liga Internacional Socialista, el MRT de ese país y decenas de sindicatos y organizaciones de base.

Red Internacional y debut en las calles: 10 de diciembre, Jornada Mundial

El Encuentro de Quito avanzó en varias definiciones fundamentales y perfiló una hoja de ruta muy clara: 

*Nace la Red Internacional contra la Criminalización de la Protesta Social y las Organizaciones Obreras y Populares. 

*Se conformará una comisión de trabajo encabezada por abogados/as de varios países para elaborar un Mapa Internacional de la Criminalización. 

*Se llevarán adelante, distintas presentaciones ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como así también ante la ONU

*Convocamos a impulsar una Jornada Mundial de acciones de lucha contra la Criminalización el próximo 10 de diciembre, en el Día Internacional de los Derechos Humanos. 

Esta Red que nace está abierta a organizaciones y activismos de todo el mundo que quieran sumarse a integrarla. Es un punto de partida, unitario, diverso y amplio. 

Cambiar el mundo es tarea de muchos y muchas. Te necesitamos en el lugar del mundo donde te encuentres con disposición a no bajar los brazos y organizarte.