A 36 AÑOS DE LA INVASIÓN: REAGRUPAMIENTO DE LOS REVOLUCIONARIOS Y LUCHADORES SOCIALES, PLAN DE LUCHA UNITARIO Y DEMOCRÁTICO, PARA DERROTAR EL RÉGIMEN DE ULTRA DERECHA DE MULINO Y LA POLÍTICA NEOCOLONIAL Y FACISTA DE DONALD TRUMP, FUERA YANKIES DE VENEZUELA Y DE AMÉRICA LATINA

Carlos Ernesto Guevara Villar-Liga Internacional Socialista

A 36 años de la invasión militar de Estados Unidos a Panamá en 1989, el pueblo trabajador recuerda una agresión imperialista que dejó miles de víctimas y marcó un punto de inflexión en la historia del país. La invasión no buscó democracia ni justicia, sino imponer por la fuerza un nuevo orden político y económico. Como resultado directo, se instauró un régimen condicionado y tutelado por Estados Unidos y los organismos financieros internacionales, que reorganizó el Estado y la economía para garantizar la continuidad del modelo neoliberal, la precarización del trabajo y el deterioro de los derechos sociales, con la burguesía local como administradora de ese esquema.

Después de tres décadas y media, el pueblo panameño sigue enfrentado al régimen post-invasión tutelado, cuyo gobierno actual es dirigido por el ultraderechista y proempresarial José Raúl Mulino, quien sin mayor reparo se ha entregado a los intereses del imperialismo yanqui, las transnacionales mineras, las instituciones financieras internacionales y la burguesía criolla. Mulino dejó claro desde su primer día en el Palacio de las Garzas el carácter de su gobierno y, en función de ello, ha comenzado a aplicar medidas de ajuste como la modificación de la legislación de la Caja de Seguro Social y del sistema de pensiones. Al mismo tiempo, ha comprometido intereses estratégicos del país, en cuanto al control del canal de Panamá y pretende imponer, pese al rechazo popular y particularmente de la juventud, la mina controlada por First Quantum, hoy con capital chino como accionista mayoritario. En ese marco, sectores del movimiento han comenzado a modificar de manera oportunista y criminal su discurso, apelando a un falso “ganar-ganar” para justificar la reapertura minera y el productivismo extractivista del gobierno de Pekín, así como los intentos de imponer embalses en el río Indio.

Este escenario se inscribe en un contexto regional marcado por el recrudecimiento de la ofensiva imperialista de Estados Unidos. Las amenazas del gobierno de Donald Trump forman parte de un ataque contra América Latina en su conjunto, con un foco específico sobre Venezuela, orientado a disciplinar a los pueblos del continente y reforzar los mecanismos de dominación. Esta política neocolonialista debe ser repudiada en unidad por el movimiento obrero y de masas a nivel mundial y por las organizaciones de izquierda internacionalistas, mediante acciones de repudio contundentes capaces de hacer retroceder al imperialismo yanqui y poner en jaque su ofensiva neocolonial y rapaz en la disputa por el petróleo venezolano y las tierras raras del continente.

A 36 años de la invasión, repudiamos sin matices la agresión imperialista y reivindicamos la memoria de los miles de muertos y heridos como parte de la historia de lucha del pueblo trabajador panameño. No hubo “daños colaterales”, sino una masacre planificada para imponer un régimen post-invasión funcional al capital imperialista. Honrar a las víctimas implica rechazar toda reconciliación con ese orden impuesto y enfrentar hoy sus consecuencias concretas: los planes de ajuste, la destrucción de derechos sociales, la precarización del trabajo y el saqueo de los bienes comunes. La memoria sólo es revolucionaria si se transforma en organización, lucha y enfrentamiento consciente contra el régimen tutelado y sus administradores locales.

Frente al avance del neocolonialismo, al ataque imperialista contra Venezuela, al desorden mundial del capitalismo en crisis y a la ofensiva de los planes de ajuste, llamamos a la unidad de clase del movimiento obrero y popular, de la juventud y de los sectores oprimidos, en Panamá, en América Latina y a escala internacional. Aunque asistimos al ascenso de gobiernos de derecha y ultraderecha en la región, los pueblos no han sido derrotados: continúan luchando, resistiendo y buscando una salida propia. Sólo la acción independiente de las masas, coordinada internacionalmente, puede frenar la ofensiva imperialista y abrir paso a una transformación profunda de la sociedad.

Panamá, 19 de diciembre de 2025

¡Fuera los imperialismos de Panamá y de América Latina!
¡No a los planes de ajuste, que la crisis la paguen los capitalistas!
¡Abajo el régimen post-invasión tutelado!
¡Solidaridad activa con el pueblo venezolano frente al ataque imperialista!
¡Unidad internacional de la clase trabajadora y los pueblos en lucha!