Declaración de la LIS sobre la revolución de Sudán brutalmente reprimida

¡Condenamos la masacre que ha sido liderada por el ejército!
¡Por una huelga general, consejos de trabajadores y una milicia obrera!
En Sudán, las tropas de las fuerzas militares y policiales masacraron a las masas para reprimir la revolución de Sudán en Hartum el 3 de junio. En las primeras horas del lunes, el Consejo Militar de Transición (TMC) envió a las fuerzas paramilitares llamadas “Poder de Apoyo Rápido” (RSF) de las áreas de combate del este de Sudán, para lanzar un ataque con balas de plomo contra el campamento de manifestantes.
Los manifestantes habían organizado una sentada frente al Ministerio de Defensa en Hartum y las tropas del RFS, con el camuflaje de desierto, masacraron a 100 manifestantes allí. Algunos de los muertos fueron descuartizados con machetes y sus cadáveres fueron arrojados al río Nilo. La milicia del RSF violó explícitamente a muchas mujeres como respuesta a la participación de alto nivel de las mujeres en la revolución. ¡Este es un mensaje claro de la burguesía reaccionaria de Sudán y Medio Oriente a todas las mujeres! Los asesinos se asustaron por el despertar de la clase obrera, las mujeres y los jóvenes. Y ellos odian este despertar. Además de esto, el Comité de Médicos de Sudán anunció que el número de heridos asciende a 326.
La masacre fue una respuesta al movimiento de huelga general en Sudán. Los trabajadores del aeropuerto, los trabajadores portuarios y los empleados de muchos ministerios declararon su apoyo a la Asociación de Profesionales Sudaneses (SPA), que organizó el movimiento de huelga general. El nivel avanzado que alcanzó la revolución de Sudán causó grandes expectativas, no solo en Sudán, sino también en todo Medio Oriente, entre los trabajadores y los jóvenes. Sin embargo, desafortunadamente, el SPA no le presentó al pueblo ninguna alternativa más que la negociación con el TMC, ya que no tienen una perspectiva de poder de los trabajadores. Debido a esta limitación, la sangrienta contrarrevolución pudo encontrar la oportunidad para organizar una masacre.
Las ilusiones en que el régimen actual de Sudán, que depende de la alianza de intereses de un grupo de capitalistas, generales de la guerra y burocracia corrompida y grandes potencias imperialistas, pueda evolucionar hacia un régimen parlamentario democrático, abre el camino a la supresión de la revolución. La supresión de la revolución a mediano plazo es inevitable sin la perspectiva de construir un consejo de obreros y milicias dentro del movimiento de huelga general y la ola de protestas, que pueda conducir a todos los trabajadores y la pequeña burguesía. En otras palabras, es imposible avanzar sin una hoja de ruta revolucionaria. En este contexto, la SPA que lidera las Fuerzas de Libertad y Cambio (FFS) debe separarse de los contrarrevolucionarios islamistas como el Partido Nacional de la Umma, que es leal al antiguo régimen, y también participa en las FFS.
Además del TMC que organizó la masacre, la LIS condena como enemigos del pueblo a los estados de Egipto, Arabia Saudita y Emiratos Árabes que apoyan a la contrarrevolución. Todos los pueblos del mundo deben saber que el imperialismo estadounidense está detrás de esta operación sangrienta. El poder militar de Sudán no es otra cosa que un patio trasero de Arabia Saudita, que también es una marioneta de los Estados Unidos. El ejército de Sudán brinda apoyo militar a la guerra sucia de Arabia Saudita en Yemen. El imperialismo pretende establecer un régimen sudanés como el régimen de Sisi en Egipto. El mayor temor del sistema capitalista imperialista es la posibilidad de que la revolución de Sudán pueda influir en Argelia, Marruecos, Túnez y Egipto, creando una gran ola de huelgas y protestas. Por lo tanto, la sangrienta contrarrevolución tomará cualquier medida brutal para terminar con la revolución de Sudán.
Sin embargo, la Revolución de Sudán no ha sido derrotada todavía. Los trabajadores en huelga y los manifestantes deben rechazar el proceso de negociación con los líderes de la junta, deben estar preparados para una huelga general indefinida con la perspectiva del poder de los trabajadores y deben estar preparados para organizar una milicia revolucionaria. Esa es la única manera de derrotar a los generales enemigos públicos e imperialistas. Está claro que tal perspectiva extenderá el fuego de la revolución a todo el norte de África.
Invitamos a todos los revolucionarios sudaneses y de África del norte que quieran actuar de acuerdo con este programa a ponerse en contacto con la LIS.
La única solución es la revolución permanente.
¡Muerte al imperialismo y sus colaboradores, son enemigos públicos!