Por: Alberto Giovanelli

Con ese grito partieron desde distintas regiones del país los seguidores de la COB, que llegaron a La Paz después de 10 días de acciones multitudinarias contra el decreto del nuevo gobierno de Paz que elimina los subsidios a los combustibles.

Las marchas sorprendieron por la masividad, ya que miles de trabajadores junto a diferentes sectores sociales aumentaron la presión sobre el gobierno, exigiendo la abrogación del Decreto 5503, al que se considera -con buen criterio- que expresa la absoluta subordinación a las políticas del FMI. El decreto cuestionado es el primer paso que intentan las autoridades para aplicar el ajuste que en Bolivia, como en toda América Latina, exigen que se aplique desde los organismos internacionales imperialistas.

La amplitud de sectores movilizados, que además de las organizaciones sindicales, sumaron a los sectores indígenas y campesinos, juntas vecinales, organizaciones de mujeres, estudiantiles, etc., expresan el amplio rechazo a la medida y el respaldo social con el que cuentan todas las acciones.

Mientras tanto el gobierno, como suele ser costumbre en estos casos, llamaba al diálogo con el único objetivo de desactivar las marchas y manifestaciones, a la vez que arreciaba con denuncias contra dirigentes sindicales y su organización. Sin embargo, el proceso parece no detenerse ya que “no habrá dialogo sin eliminación del Decreto”, según dicen desde la COB.

Desde la Liga Internacional Socialista consideramos que el “gasolinazo” es apenas el primer paso que, en caso de poder aplicarlo por parte del Gobierno, le abrirá la puerta al intento de aplicación de un verdadero plan de ajuste. Que entre otras medidas, se propone eliminar conquistas históricas de la clase obrera boliviana. En estas horas, se han endurecido las medidas de resistencia encabezadas por la COB, multiplicando los bloqueos a lo largo y ancho del país, lo que prácticamente impide la comunicación por vía terrestre. Y se ha iniciado, según nos relatan trabajadores de El Alto y simpatizantes de la LIS, un fuerte debate interno en las diferentes organizaciones, acerca de la necesidad de decretar la huelga general.El pueblo boliviano enfrenta a un gobierno que se suma a la ofensiva imperialista para quedarse con los recursos nacionales. como lo están haciendo en Venezuela. Por eso es indispensable la mayor unidad de todos los sectores, la más amplia democracia interna para decidir cada paso en la lucha, a la vez que es indispensable que los sectores anticapitalistas y revolucionarios socialistas avancemos hacia un programa común que no solo derrote al gobierno de Paz, su decreto y su proyecto económico, sino que sea superador de la frustrante experiencia del MAS que tantas expectativas generó en el pueblo boliviano y que terminó dándole la espalda por su absoluta incapacidad para generar los cambios de fondo que Bolivia necesita.