Por Verónica O’Kelly

Thiago Ávila ya está de regreso en Brasil después de haber sido secuestrado en aguas internacionales por el Estado de Israel, en una operación ilegal de piratería política y militar que contó con la complicidad de Grecia y de toda la Unión Europea. Integrante y uno de los coordinadores de la Global Sumud Flotilla, Thiago, junto con Saif Abu Kashek y más de 180 activistas donde se encontraban nuestros compañeros de la LIS de Argentina, la diputada del MST en el FITU, Cele Fierro y el médico, dirigente de su sindicato y compañero del MST, Raúl Laguna, fueron capturados el 29 de abril mientras llevaban ayuda humanitaria al pueblo palestino en Gaza, hoy sometido a un genocidio transmitido en vivo ante la pasividad criminal de los gobiernos cómplices.

La detención de activistas internacionales que intentaban romper el bloqueo asesino impuesto sobre Gaza revela hasta dónde está dispuesto a llegar el sionismo para sostener la política de hambre, bombardeos y limpieza étnica contra el pueblo palestino. Mientras hospitales, escuelas y campos de refugiados son destruidos, los gobiernos europeos y Estados Unidos siguen garantizando apoyo político, económico y militar al Estado de Israel.

Al llegar a Brasil, Thiago denunció las torturas y amenazas sufridas en las cárceles israelíes, relacionando su propia experiencia con la realidad cotidiana que viven miles de palestinos encarcelados.

“No es la primera vez que estoy en las mazmorras de Israel, pero esta fue la primera vez que intentaron mantenerme ahí por 100 años. Pero eso hacen con palestinos todos los días…”

Sus palabras exponen la dimensión sistemática del terror colonial israelí. Lo que genera escándalo cuando le sucede a un activista internacional es la realidad permanente impuesta al pueblo palestino desde hace décadas: prisiones arbitrarias, desapariciones, torturas y detenciones sin juicio.

“…más de 9.000 palestinos que están en esas mazmorras todavía. Casi 400 de ellas son niños. Colocadas ahí sin ningún proceso legal, muchas de ellas sin siquiera ser acusadas. Como yo, nunca fui acusado.”

El encarcelamiento masivo es parte constitutiva del régimen de apartheid israelí. Niños palestinos continúan siendo secuestrados por el ejército ocupante, juzgados por tribunales militares o mantenidos presos sin acusación formal. Todo esto bajo el silencio cómplice de las grandes potencias que hablan de “democracia” mientras financian el colonialismo sionista.

“Porque es un estado terrorista, un estado colonial. Donde inventan leyes, como la ley absurda de ahorcar palestinos, como se hacían en la Edad Media. Es muy importante que sigamos denunciando esto.”

Thiago también relató las agresiones físicas y psicológicas sufridas después del secuestro de la embarcación humanitaria:

“estuve esposado, con dos esposas en cada pulso, dos esposas en cada tobillo, en cada traslado que hacía. Yo no sabía si era de noche o de día. Estaba solo. En el barco, no solo a mí, ellos agredieron a tantas personas que más de 30 personas fueron hospitalizadas. Yo llegué a desmayarme dos veces por las agresiones. Fueron muchas agresiones”

La brutalidad aplicada contra los integrantes de la flotilla es la misma lógica utilizada diariamente contra la población palestina en Gaza y en Cisjordania ocupada. El Estado de Israel actúa con total impunidad porque sabe que cuenta con el respaldo político y militar del imperialismo estadounidense y europeo.

“Ellos dijeron directamente que iban a matarme, que me dejarían 100 preso. En otros momentos decías que se iba a librar de mí cuanto antes…”

Al denunciar la articulación internacional del sionismo, Thiago señaló también la injerencia del Estado israelí sobre otros países e instituciones:

“Es importante que digamos que Israel necesita ser frenado. No podemos permitir que un Estado piense que es dueño de todo. Que puede intervenir en otros países. Piensa que puede intervenir en nuestra policía para poner alerta en ciudadanos brasileros. Piensa que puede espiar a nuestros ciudadanos”

Frente al genocidio en curso, crece en todo el mundo la necesidad de ampliar las acciones de solidaridad activa con el pueblo palestino. Huelgas, boicots, ocupaciones, movilizaciones y campañas internacionales vienen rompiendo el cerco de silencio impuesto por los gobiernos cómplices.

“La movilización es necesaria, precisa suceder. Esa, talvez, es la tarea de la Flotilla, por ser pedagógica. La Flotilla no es más importante que nada de lo que ya hacemos, las movilizaciones, el boicot, las ocupaciones, divulgar la verdad. Pero la Flotilla trae esa noción de urgencia. Porque es en ese momento que las personas están yendo y es la hora de hacer huelgas, las huelgas generales, las paralizaciones. Eso ayuda a las personas a comprender. Por eso la Flotilla va a salir nuevamente.”

Incluso frente a la represión, la solidaridad internacional con Palestina continúa creciendo.

“…las personas están entendiendo que el pueblo palestino merece ser libre, que aquel régimen de odio no puede permanecer de esta forma”

78 años de la Nakba ininterrumpida

En relación a las movilizaciones por la Nakba, que sigue viva en la expulsión, ocupación y masacre permanente del pueblo palestino, Thiago reafirmó la confianza en la derrota histórica del sionismo y del imperialismo:

“Esta semana es una semana muy especial para la causa palestina. La Nakba sigue viva y expandiéndose. Eles deben tener miedo, Donald Trump y Netanyahu van a pagar, van a ser colocados en la lata de basura de la historia donde ellos merecen estar. Sus ideologías, racistas, supremacistas como el sionismo. Y esa ideología destructiva como el imperialismo estadounidense. Van a ser derrotados. “

“Como otras generaciones que derrotaron el apartheid o el nazismo, nosotros somos la generación que va a derrotar el sionismo”

Es necesario transformar la indignación en movilización internacional. Exigimos el fin inmediato de los bombardeos y del cerco sobre Gaza, la libertad de los presos palestinos y el fin del apartheid y de la ocupación en Cisjordania y en toda Palestina histórica.

Por la ampliación de las movilizaciones, huelgas, boicots y acciones de solidaridad en todo el mundo hasta derrotar el genocidio y el régimen colonial sionista.

¡Por una Palestina libre, única, democrática y socialista, del río al mar!