Comunicado del NPA-Revolucionarios

Compartimos el comunicado de prensa de nuestros camaradas del NPA Revolucionarios, publicado originalmente en su sitio web 1

Quentin Deranque, militante de extrema derecha, racista y católico integrista, murió el sábado 14 de febrero. No logró reponerse de sus heridas graves. Quentin no era un santo, sin embargo muere como mártir de la extrema derecha y de un gobierno que está medio de duelo y medio alegre de poder aprovechar la oportunidad para denunciar « la violencia de la extrema izquierda ».

Un mártir fabricado 

El jueves 12 de febrero, Quentin Deranque formaba parte del servicio de orden de sus amigas de Némesis, las cuales fueron a provocar y a perturbar una conferencia de Rima Hassan, diputada de la Francia Insumisa y activista pro Palestina, en la universidad de Lyon. Némesis es un grupúsculo identitario que instrumentaliza el feminismo por puro racismo. Son unas asiduas de los golpes de efecto en contra del movimiento obrero, ellas que se cuelan en las manifestaciones del 8 de marzo, día internacional de la lucha por los derechos de las mujeres, bajo escolta policial. Y no es la primera vez que se atacan a una conferencia de la jurista franco palestina sobre el genocidio en Gaza, el cual, recordémoslo, más aún en un contexto en el que se insta a cada cual llorar los muertos, ha provocado 70 000 víctimas según las hipótesis más optimistas. 

Deranque formaba parte de un grupo de aprendices fascistas, posicionado a una decena de metros de esta acción de provocación, dispuesto a intervenir. Según Mediapart, la policía estaba informada con antelación pero eligió no intervenir. Némesis es, a menudo, protegida por la policía y nunca sujetada. Lo que sucedió después sigue sin estar claro a día de hoy.

El gobierno solidario de la extrema derecha 

Incluso antes de que los hechos hayan sido esclarecidos, el ministro del Interior, Nuñez, y el de Justicia, Darmanin, afirman que los culpables son miembros de lo que ellos denominan « la ultra izquierda ». Esos ministros, al igual que el conjunto del bando presidencial macronista, instrumentalizan este suceso para señalar a la izquierda y a la extrema izquierda. Haciendo felices a los Le Pen, Bardella y otros Zemmour.

Su indignación tiene una doble vara de medir: nunca se les escuchó para hablar de las once personas asesinadas por la extrema derecha desde 2022. No se ha escuchado nada con respecto a Ismaël Aali, matado por ser de origen magrebí el pasado 6 de enero en el sur de Lyon. Silencio idéntico para el estudiante de secundaria de Décines-Charpieu, en el distrito este de la ciudad, cuyo rostro fue lacerado el 19 de enero, bajo un torrente de insultos racistas. Ni media palabra para El Hacen Diarra, trabajador inmigrante muerto a manos de la policía en París durante la noche del 14 al 15 de enero. Silencio cómplice también después de la acción directa en contra de los Kurdos en París en febrero de 2025, cuando una treintena de matones de extrema derecha atacaron una reunión e hirieron a un militante de la CGT con una navaja. Por último, la absolución dictaminada a favor de los gendarmes implicados en la muerte de Adama Traoré demuestra también el lado que escoge la justicia. 

La maniobra politicucha y barriobajera de clasificar a la Francia Insumisa como un movimiento « de extrema izquierda » está siendo utilizado para imputar la responsabilidad de la « violencia política » al movimiento de Mélenchon. Calumnia por partida doble, ya que la extrema izquierda revolucionaria, a la cual pertenecemos, es portadora de luchas colectivas y emancipadoras en contra de la violencia que genera esta sociedad capitalista. La violencia política, verbal o física, racista y anti pobre que hace que la atmosfera sea irrespirable proviene de la extrema derecha. El gobierno echa más leña al fuego llamando antisemitas a todos aquellos que muestran su solidaridad con el pueblo palestino, como lo ha vuelto a hacer Macron, en Radio J, el pasado domingo. Macron hace respetable a la extrema derecha francesa para la cual, a pesar de sus discursos hipócritas, el odio de los judíos solo tienen paragón con su odio de los musulmanes o de los que supuestamente lo son. Retomando la totalidad o gran parte del programa de Le Pen en contra de los inmigrantes y en contra de la izquierda, el gobierno anima a los grupúsculos violentos satélites del RN.

Frente a las intimidaciones y a las violencias de la extrema derecha, necesitamos la unión de los y las trabajadoras y una respuesta de clase

No es de extrañar que con tanta indulgencia, bandas fascistas se envalentonen. Desde el jueves, están atacando sedes de la Francia Insumisa o de sindicatos en Parús, Lyon, Lille, Metz, Rouen, Castres, Burdeos, Toulouse y también Montpellier. Mostramos todo nuestro apoyo a los camaradas de la FI los cuales están padeciendo un torrente de insultos y de calumnias por parte del gobierno así como una escalada de violencia por parte de la extrema derecha. El objetivo sigue siendo por ahora la intimidación, pero los grupúsculos violentos podrían ir aún más lejos. No hay que permitirlo. Hay que proteger de manera unitaria las sedes y las reuniones públicas organizadas por los partidos de izquierda y por los sindicatos. Los y las militantes del NPA-R participaran en todos los marcos que permitan defenderse en contra de la peste parda. La extrema derecha prospera en el caldo de cultivo que supone la ofensiva patronal que toma un giro nacionalista y militarista. La extrema derecha prospera también gracias a 40 años de políticas antisociales, llevadas a cabo por gobiernos de derecha como de izquierda. Una respuesta del mundo del trabajo podría hacerla retroceder de manera duradera: la demagogia racista y los grupúsculos racistas no son nada frente a trabajadores y trabajadoras en lucha, frente a su número, a su determinación y a su organización colectiva.

  1. Comunicado de prensa del NPA Revolucionarios, 16 de febrero de 2026 https://npa-revolutionnaires.org/communique-face-aux-intimidations-et-aux-violences-de-lextreme-droite-union-des-travailleurs-et-reponse-de-classe/ ↩︎