En julio de 2023 y febrero de 2024, la ciudad de Milán, Italia, fue sede del I y II Encuentro de Fuerzas Internacionalistas. Posteriormente, en mayo de 2025, el III Encuentro tuvo lugar en París, Francia. En todas estas instancias, las reuniones se concibieron como espacios de intercambio de ideas, análisis y experiencias entre organizaciones provenientes de diversas tradiciones políticas, unificadas en su oposición al Estado y al dominio burgués.

La Liga Internacional Socialista (LIS), que ha participado en cada uno de estos encuentros, volverá a estar presente en la próxima convocatoria, contribuyendo con aportes escritos, así como con informes presenciales y virtuales.

A continuación, difundimos la convocatoria al “Mitin de las Fuerzas Internacionalistas 2026”, que se llevará a cabo del 15 al 17 de mayo en París, bajo los ejes “Militarización imperialista y guerra social contra el proletariado mundial” y “movimientos juveniles”.

MITIN DE LAS FUERZAS INTERNACIONALISTAS 2026

En julio de 2023 se celebró en Milán el primer mitin de las fuerzas internacionalistas. El intervencionismo de Estado, las medidas proteccionistas y el rearme, hasta el regreso de la guerra en el corazón de Europa, eran los sobresaltos de un orden mundial en crisis. Las instituciones y alianzas –forjadas con la sangre de los asalariados en las carnicerías imperialistas del siglo XX– se ven sacudidas en sus cimientos por la irrupción de las nuevas potencias, empezando por el gigante chino: de ahí la necesidad de convocar a los internacionalistas.
En los dos años siguientes, estos encuentros, que continuaron nuevamente en Milán en febrero de 2024 y París en mayo de 2025, se volvieron una ocasión regular de un debate útil que ha favorecido el intercambio de ideas, análisis y experiencias entre organizaciones internacionalistas de diferentes tradiciones, unidas por la oposición al Estado y al dominio burgués.
El Comité promotor lanza hoy este nuevo llamamiento para un cuarto “mitin” porque la urgencia del debate se ha vuelto aún más apremiante. Con la multiplicación de las guerras comerciales, el gasto bélico y los conflictos mortíferos la burguesía está acelerando su carrera hacia el abismo. Nos lo dicen ellos mismos: “no estamos en guerra, pero tampoco estamos en paz”, afirmaba a finales de septiembre el canciller alemán Friedrich Merz. El reparto imperialista de Oriente Medio sobre las ruinas y los muertos de Gaza involucra a los bandidos de todo el mundo: tanto a las potencias imperialistas como a las burguesías locales. Estas masacres provocan un rechazo creciente, a nivel internacional, entre trabajadores y jóvenes. Entre las resultantes no deseadas de los aprendices de brujo de las potencias nucleares occidentales está el hecho que Arabia Saudí se haya convertido de facto en una potencia nuclear, gracias a un acuerdo con Pakistán avalado por Pekín. Turquía e Irán se ven impulsadas a tratar de hacer lo mismo y alcanzar a Israel. El espectro de la proliferación de la Bomba en una de las áreas más inestables del planeta se cierne cada vez más.
Las consecuencias son incalculables, pero está claro que más de medio siglo de ilusiones sobre el TNP y los tratados relacionados se deshacen como nieve al sol. Desde Corea del Sur hasta Brasil, desde Alemania hasta Japón, pasando por Italia, el tema del rearme atómico deja de ser tabú.
En el trasfondo de las masacres de los nuevos Años Veinte –al menos 300.000 muertos en el conflicto ruso-ucraniano, entre 150.000 y 400.000 en Sudán (donde se calculan 14 millones de prófugos internos y un millón de exiliados)– se confirma un rearme generalizado que abarca todo el globo, comenzando por Asia. Según el SIPRI de Estocolmo, en los últimos ocho años, es decir, desde que Pekín lanzó su ambicioso programa de modernización militar, el gasto bélico ha aumentado un 3% anual en la India e Indonesia, un 5% en China y un 6% en Japón. Hoy, el imperialismo en Europa, con su gigante alemán en el centro, es protagonista de un rearme de proporciones históricas. Todo ello se ve afectado por las incertidumbres de un imperialismo estadounidense dominado por fiebres políticas y sociales, con una deuda pública fuera de control y un conflicto entre poderes que mina su credibilidad frente a aliados y rivales, pero que aún conserva un aparato militar que sus competidores no igualan.
Luego están las protestas juveniles que hemos presenciado en los últimos meses: también los jóvenes que han salido a las calles en Marruecos, Madagascar, Argelia, Filipinas, Indonesia y Nepal son un efecto de la crisis de los viejos equilibrios. Así como de la maduración de los procesos de proletarización que, en el mundo, han multiplicado la clase de los asalariados al menos dos veces desde el año 2000 hasta hoy, sobre todo gracias al fortalecimiento de su sector asiático. Migraciones trascendentales sacuden la vida de todas las naciones y provocan convulsiones políticas en los equilibrios burguesas. Esos jóvenes, sacudidos por la mutación de economías con ritmos de desarrollo dobles o triples respecto a las viejas potencias, podrían encontrar en el internacionalismo proletario una perspectiva que vincule sus luchas con las de sus hermanos de clase en otras potencias.
La existencia de un terreno para un trabajo político claramente contrario a las políticas de las burguesías nacionales queda demostrada por los fenómenos de deserción masivos que se verifican en el ejército ucraniano y en el ejército ruso, así como por los “refusenik” israelíes, más reducidos pero en aumento. Los jóvenes enviados a matar y a morir, si encuentran una salida, están dispuestos a optar por una alternativa.
La barbarie de la guerra por ahora se ve limitada en las líneas de falla del reparto imperialista, pero el desplazamiento de alcance histórico del baricentro del mundo desde Occidente hasta Oriente aproxima la rendición de cuentas entre nuevos y viejos bandidos. Ante el militarismo ensordecedor de todos lados, nos dirigimos nuevamente a quien reivindica tener al mundo por patria, a los internacionalistas, en las familias históricas herederas del movimiento obrero revolucionario: a los anarquistas, a los comunistas libertarios, a los leninistas, a los trotskistas, a la izquierda comunista y a quien obtiene inspiración de estas diversas corrientes.
Con la voluntad de continuar y ampliar la discusión en la nueva época de confrontación inter-imperialista que se ha abierto, el Comité promotor lanza un llamamiento por un cuarto “mitin” que se celebrará en París el 15-16-17 de mayo de 2026.
La discusión sobre cuestiones internacionales, bajo el tema “Militarización imperialista y guerra social contra el proletariado mundial”, se celebrará el sábado 16 y el domingo 17 en base al modelo de los mítines anteriores –un día para intervenciones y el siguiente para réplicas–, en base a los textos escritos –10.000 caracteres, espacios incluidos– que solicitamos a las organizaciones participantes de enviar antes del 1 de marzo de 2026. Para el viernes 15 proponemos, además, una jornada de discusión menos vinculada a un esquema sobre el tema de la intervención práctica de los revolucionarios, con una referencia particular a los movimientos juveniles. El Comité promotor invita a las organizaciones interesadas a enviar también su aportación escrita al respecto, con un límite de 10.000 caracteres.

Milán, 16 de noviembre de 2025
El Comité promotor para una iniciativa internacionalista
(internationalistpromcomm@gmail.com)
Organizaciones promotoras:
Associazione Marxista Rivoluzionaria Controvento
ControCorrente
Lotta Comunista
NPA Révolutionnaires
Partito Comunista dei Lavoratori
Rivoluzione Comunista