Por: Carlos Ernesto Guevara Villar
Denunciamos ante el país un hecho sumamente grave: mientras crecen las tensiones geopolíticas entre potencias y se profundiza la disputa por el control de los recursos naturales, diputados y autoridades locales panameñas participan en actividades a bordo de un portaaviones de la marina de los Estados Unidos, alineándose de facto con intereses militares extranjeros en aguas nacionales.
Este tipo de acciones no son inocentes ni protocolares. Constituyen una toma de posición política clara desde el poder público en favor de un bloque imperialista, en un contexto internacional altamente conflictivo. Se utiliza así la institucionalidad del Estado panameño no para defender la soberanía, sino para legitimar la presencia y la influencia de fuerzas militares extranjeras.
Resulta particularmente cuestionable el papel del alcalde que participó en esta actividad, quien lejos de representar los intereses de la población que lo eligió, actúa como aval político de una presencia militar extranjera en territorio nacional. Su conducta refleja la subordinación de sectores del poder local a agendas ajenas al interés popular.
Frente a esto, el movimiento social y popular no puede permanecer a la defensiva ni actuar como simple espectador. Es necesario asumir una posición firme de denuncia, explicando al pueblo cómo estas acciones se insertan en la lógica de dominación imperial y en la disputa global por los recursos estratégicos.
Hacemos un llamado urgente a la reunificación de los luchadores sociales, sindicales, estudiantiles y populares. Solo la unidad permitirá enfrentar a quienes, bajo el disfraz de «independientes», actúan subordinados a los intereses de la burguesía y de potencias extranjeras.
Reivindicamos el ejemplo histórico de los mártires del 9 de enero de 1964, jornada en la que estudiantes y el pueblo panameño enfrentaron la presencia estadounidense en la Zona del Canal, dejando 21 muertos en la lucha por la soberanía nacional. Su legado nos obliga a no guardar silencio ante nuevas formas de subordinación.
Es momento de disputar el poder político a estos sectores que han traicionado las aspiraciones populares. La salida no vendrá desde quienes administran el sistema, sino desde la organización consciente de los trabajadores y el pueblo.
¡Vivan los mártires del 9 de enero de 1964!
¡Colonia americana no!
¡Fuera yankies de América Latina, el Caribe e Irán!
¡Basta de genocidio sionista en Gaza!
¡Por la unidad de los que luchan!
¡Por una alternativa política de los trabajadores y el pueblo!





