Sáhara Occidental: de pie y en lucha por la autodeterminación

Sahara Occidental

El reclamo saharaui se fortalece basado en la inclaudicable lucha de su pueblo.

Por Rubén Tzanoff

Hace poco más de un año, la agresión del ejército marroquí en Guerguerat motivó la declaración de guerra por parte del Frente Polisario. Desde ese momento hasta ahora, la movilización saharaui se extendió y recibió más apoyos.  Los imperialistas y sus cómplices están preocupados por la situación del Magreb. La autodeterminación es la única salida justa de la situación colonial y la invasión del Reino de Marruecos.

Ruptura de relaciones

Argelia rompió relaciones diplomáticas con el Reino de Marruecos. Lo hizo para responder a los actos hostiles del régimen de Mohamed VI. Es necesario mencionar otro hecho que divide al mundo árabe: la relación con el Estado de Israel. La monarquía alauí es una de las que reconoció a los genocidas sionistas a cambio de que éstos se pronunciaran a favor de la soberanía marroquí sobre los territorios pertenecientes al Sáhara Occidental. Este accionar configura una doble traición, a los pueblos árabes en general y a Palestina en particular. En medio de tantos vaivenes, ocurrió un hecho superestructural que dejó mal parados a los invasores.

El veredicto

El Tribunal General de la Unión Europea anuló los acuerdos agrícolas y pesquero firmado por la Comisión Europea con Rabat en el 2019, por no haber consultado al pueblo saharaui. No es que la institucionalidad del imperialismo europeo se haya vuelto progresiva. Actúan las contradicciones que emanan de la situación colonial, no resuelta por la ONU de la única forma posible: con la concreción del Referéndum de autodeterminación planteado hace décadas. La anulación de los acuerdos es un golpe para las relaciones del imperialismo europeo con el reino marroquí. Y el revés fue aún más allá.

Reconocimiento

Además, el Tribunal reconoció como su representante legítimo al Frente Polisario, “por su papel y por su representatividad”, lo cual es motivo de festejo para el pueblo saharaui. Hubo personalidades y organizaciones europeas de distinto origen que también se mostraron conformes con el veredicto, afirmando: “El expolio y la represión histórica que sufre el Sáhara Occidental debe terminar de una vez por todas. Ni la UE ni especialmente España pueden ser cómplices. La solución es clara: autodeterminación”, y “Los peces son del Sáhara Occidental, no la potencia ocupante de Marruecos”.

El progresismo que no aparece

España no quiere la anulación de los acuerdos ya que 92 de los 128 buques que operan en la zona llevan su bandera. Marruecos tampoco, porque dejará de atesorar 52 millones de euros anuales. Ambos reinos no podrán repartirse el resultado del saqueo pesquero, proveniente en un 90% del Sáhara. No es casualidad que el gobierno de “coalición progresista” PSOE-Unidas Podemos, haya salido a reafirmar su alianza estratégica con Marruecos. Según algunas publicaciones, el ejecutivo español tiene la intención de presionar para que se utilice la moratoria de dos meses, presente en el dictamen. Y presentar un recurso que suspenda cautelarmente la anulación del acuerdo hasta que haya una sentencia definitiva. Al igual que a nivel económico, político y social, el progresismo tampoco aparece en las relaciones internacionales.

Imperialistas preocupados

La guerra con el Frente Polisario, la ruptura diplomática Argelia-Marruecos, el acercamiento del Reino con el Estado genocida de Israel y los roces entre países preocupan a los imperialistas europeos y norteamericanos. No es un dato menor que el gas que llega a Europa desde Argelia deba atravesar por el territorio marroquí.  Tampoco lo son el saqueo del fosfato y de la riqueza marítima. Si las tensiones se profundizan y hay una escalada bélica, aún de baja intensidad, se pondrían en cuestión intereses económicos y políticos tejidos entre las potencias mundiales y sus socios locales.

Luchas en curso y por venir

El Magreb fue escenario de la Primavera Árabe motivada por las desigualdades, la pobreza y el autoritarismo. África tiene una situación social explosiva, agudizada por la crisis de la economía capitalista y la pandemia. En la región y sus cercanías se rebelaron el pueblo argelino, el libanés y continúa la heroica resistencia de Palestina. A lo que se suma la sistemática continuidad del reclamo independiente por el Sáhara Occidental con el nuevo impulso que le dan las jóvenes generaciones.

Se siguen acumulando tensiones que provocan y provocarán luchas de los pueblos por sus derechos. Desde la Liga Internacional Socialista seguiremos apoyando el reclamo saharaui, las huelgas y las movilizaciones de los trabajadores en África y en todo el mundo. Es más necesaria que nunca la unidad de los pueblos árabes contra el saqueo capitalista, los imperialistas y sus gendarmes. Contra los gobiernos burgueses y los regímenes autoritarios. Todo en la perspectiva estratégica de la movilización y la construcción de organizaciones revolucionarias que levanten las banderas del socialismo con democracia.