Venezuela: 8M. Solo movilizadas y en lucha lograremos conquistar nuestros Derechos

Por Marea Socialista

Arribamos a un nuevo 8M. Las demandas de las mujeres de años anteriores no solo se mantienen, sino que se profundizan ante la ofensiva de un gobierno profundamente patriarcal, capitalista, antiobrero y antiderechos. 

En Venezuela este año cumplimos una década de crisis económica, social y política en la que el gobierno de Maduro, tan falsamente feminista como socialista, ha colocado sobre la espalda de la clase obrera el más brutal paquete de ajuste, donde la mujer queda en condiciones de absoluta precariedad a causa de la eliminación del valor del salario mínimo; a lo que se le suma la falla de los servicios básicos, sanciones imperialistas, ajustes antiobreros, eliminación de los derechos laborales y una ofensiva reaccionaria política- religiosa 

¡Salario igual a la Canasta Básica! 

En los últimos meses la propaganda gubernamental se concentró en imponer la matriz de opinión que Venezuela había logrado salir de la crisis. Su eslogan principal es ¡Venezuela se arregló!, la verdad es que esta narrativa publicitaria tiene detrás mucha tela que cortar.

Los sectores empresariales junto al gobierno de Maduro han llegado a acuerdos que se sustentan sobre el hecho de que el valor del salario mínimo en Venezuela ha sido eliminado. Son años de lumpenproletarización, desplazamientos económicos donde el mayor peso de la política antiobrera lo lleva la mujer.

La profundización de la feminización de la pobreza ha sido el signo que marca el gobierno de Nicolás Maduro y de la derecha “opositora” que impulsó y promovió las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos.

Desde comienzos del 2023 el magisterio venezolano, conformado mayoritariamente por mujeres, ha protagonizado masivas protestas en reclamo de salarios, Derechos laborales y en defensa de la Educación Pública. 

A tres meses de las protestas, el gobierno se intenta poner de acuerdo con Fedecámaras, las burocracias sindicales con la OIT como “intermediaria” para continuar la política antiobrera. 

Así que este 8M seguimos exigiendo ¡Salario igual a la Canasta Básica!

¡Contra las violencias machistas y de Estado!

En Venezuela se aprobó la ley contra la violencia contra la mujer el año 2007. Sin embargo, la desprotección en la que se encuentran las venezolanas ante los casos de violencia es alarmante. 

No solo la impunidad, la falta de atención, la ausencia de números y estadísticas dan cuenta de que no hay políticas para enfrentar y erradicar la violencia machista, sino que en los últimos meses no han sido pocas las denuncias de mujeres que han sido salvajemente golpeadas por funcionarios policiales ante cualquier eventualidad, lo que le imprime un componente de violencia estadal y policial que debe ser confrontada con fuerza.

Así, la ley contra la violencia de género se ha vuelto letra muerta en un país en el que no se presentan cifras oficiales de femicidios y solo tenemos resúmenes de fuentes periodísticas de los asesinatos de mujeres que ocurren en nuestro país y que solo en el año 2022 arribó a la cifra de 23 f6emicidios.

¡Exigimos la publicación de cifras de femicidios y casos de violencia de género!

¡No a las violencias machistas! ¡No a la violencia estadal-institucional!

¡Basta de femicidios! ¡Ni Una Menos!

Aborto legal, seguro y gratuito

En la lucha por conquistar Derechos sexuales y reproductivos nos hemos topado con una diferencia importante con sectores del movimiento feminista: exigir despenalización del aborto o legalización de forma segura y gratuita .

Desde Juntas y a la Izquierda nos hemos opuesto al argumento posibilista que sostiene que la despenalización es lo único posible de conquistar. Esta rebaja en la exigencia es absolutamente funcional a un gobierno antiderecho y profundamente conservador patriarcal y machista.

La despenalización por si sola deja a la mujer trabajadora y de los sectores más vulnerables por fuera del “Derecho”. Toda vez que despenalizar contiene en sí mismo el hecho de privatizar el derecho y mercantilizarlo. Lo que quiere decir que las interrupciones se harían en centros privados que le negarían el acceso a la mujer trabajadora.

Nos corresponde entonces, confrontar en la lucha a sectores feministas que se han empeñado en bajar la bandera de la legalización bajo una narrativa posibilista y que le restó radicalidad al movimiento en su mejor momento.

Estas acciones tienen sus hilos en los intereses de ONG o de sectores del gobierno. El resultado es que se siguen promoviendo pequeños nichos en detrimento de la movilización. 

La propuesta del feminismo revolucionario de abrir espacios públicos de debate, discusión e información sobre la educación sexual integral, el acceso gratuito a los anticonceptivos y legalizar el aborto, formar una Coordinadora Nacional por la legalización del aborto que acuerde una agenda de lucha en esa dirección.

¡Educación sexual integral para decidir, anticonceptivos gratuitos para no abortar, aborto legal y gratuito para no morir!

Contraofensiva reaccionaria antiderechos político-religiosa

En los últimos meses la alianza entre el gobierno de Maduro y la iglesia evangélica ha significado un retroceso en todo el debate por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Muchos ven este acercamiento del PSUV-Iglesia evangélica como una forma de ganar adeptos y votos en tiempos preelectorales. Los recursos y programas llenan los bolsillos de quienes administran la religión evangélica con la misma velocidad en la que inversamente los bolsillos de trabajadores y trabajadoras, pensionados y pensionadas se vacían y las coloca muy por debajo de los niveles de pobreza extrema.

Asimismo en el avance y profundización del carácter autoritarista del gobierno, se han cerrado decenas de emisoras de radio, los periódicos son prácticamente inexistentes, los espacios televisivos son hegemonizados por el Estado, los medios privados actúan como fuentes satélites del gobierno, pero la iglesia evangélica tendrá groseros recursos para restaurar sus iglesias, dinero suficiente para promover su religión, una universidad evangélica, espacio radial abierto, en fin toda la construcción de una alianza para que los recursos que se le niegan a la clase obrera vaya a parar a los mercantilistas de la fé.

Es por ello que rebajar las consignas y exigencias en estos momentos es un golpe más al debilitado movimiento de mujeres en Venezuela y, por lo tanto, a las trabajadoras y de los sectores oprimidos de la sociedad.

¡Separación de las Iglesias del Estado!

A qué te convocamos desde Juntas y a la Izquierda 

Desde la conformación de Juntas y a la Izquierda, movimiento de mujeres trabajadoras dentro de Marea y de la Liga Internacional Socialista hemos dado la pelea para imprimirle una fuerza transformadora de lucha, antipatriarcal, anticapitalista y anticlerical al movimiento.

Por eso ante cada exigencia nuestra premisa es no ceder, no rebajar las exigencias y luchar a fondo por nuestros Derechos.

Nuestra propuesta es integral, en ese sentido, entendemos la imperiosa necesidad de construir  una alternativa política para que mujeres disidencias, trabajadores y trabajadoras, sectores sociales oprimidos disputemos  Poder.

8M2023

¡Salario igual a la canasta básica! 

¡Apoyo a docentes en lucha en defensa de sus derechos laborales y de la Educación pública!

¡Libertad a las trabajadoras presas!

¡Educación sexual integral!

¡Acceso gratuito a los anticonceptivos!

¡Aborto legal, seguro y gratuito en centros de salud pública!

¡Contra las violencias machistas!