Los reclamos por la vivienda en Portugal se contagiaron de las luchas en España tras el desahucio y la muerte de Maricarmen, y se suman al torrente de movilizaciones que recorre Europa frente a los derechos sociales insatisfechos. El MAS, sección portuguesa de la LIS, interviene en el proceso al igual que distintas expresiones sindicales entre las que se destaca S.TO.P. exigiendo huelga general.

Por Rubén Tzanoff

Una Conferencia productiva

El sábado 24 de octubre una Conferencia del Movimiento Alternativa Socialista (MAS). Los camaradas debatieron los documentos presentados sobre las respuestas del MAS a la situación política europea y portuguesa y atinentes a la organización. En la Conferencia hubo un debate político democrático que resultó muy productiva, como paso previo al Congreso del MAS a realizarse a principios de 2027.

La Conferencia prestó particular atención a los cambios que se están produciendo a partir de las movilizaciones y huelgas en Francia, España, Portugal, Alemania, Bélgica, Albania, Serbia y otros países, en un proceso continental, más allá de sus desigualdades. Y, además, decidió movilizarse el mismo día en apoyo a la lucha por la vivienda.

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Fuerte movilización

La marcha recorrió el centro de la capital portuguesa bajo la consigna de que la vivienda es un derecho y no un negocio. La movilización denunció el aumento de los alquileres, las dificultades de acceso a una casa digna y la represión policial contra los campamentos de protesta.

Miles de personas de distintas generaciones ocuparon las calles de Lisboa para reclamar soluciones urgentes a la crisis habitacional que golpea al país. La marcha, convocada por el movimiento Acampada de Lisboa, partió de la plaza del Marquês de Pombal, recorrió la Avenida da Liberdade y culminó en la plaza del Rossio.

«La vivienda es un derecho, las casas son para vivir» fue una de las principales consignas de una movilización que reunió a jóvenes, familias trabajadoras, jubilados, organizaciones sociales, colectivos de inquilinos y representantes de fuerzas políticas de izquierda.

Derecho a la vivienda: reclamo continental con énfasis ibérico

La protesta se desarrolló en medio de una profunda crisis de acceso a la vivienda. El encarecimiento de los inmuebles y de los alquileres, junto con la insuficiencia de viviendas asequibles, golpea especialmente a la juventud y a los sectores populares, que encuentran cada vez mayores dificultades para emanciparse y permanecer en las ciudades.

Los manifestantes exigieron límites a los alquileres, la reversión de las reformas legislativas que facilitan los desalojos y el fin de las compras especulativas de viviendas por parte de fondos buitres. También reclamaron ampliar el parque de vivienda pública, recuperar inmuebles vacíos para destinarlos a uso habitacional y garantizar alternativas para las personas amenazadas con perder sus hogares.

Las movilizaciones forman parte de una ola de protestas que comenzó en Oporto el 10 de octubre y se extendió a Lisboa y otras ciudades portuguesas. Las acampadas y asambleas populares se convirtieron en espacios de organización y deliberación colectiva frente a una crisis que los manifestantes consideran consecuencia de las políticas que subordinan el acceso a la vivienda a la rentabilidad del mercado.

Las movilizaciones y acampes se inspiraron en los acontecimientos de España ante el desahucio y el posterior fallecimiento de la anciana Maricarmen que derivaron en la convocatoria a la huelga general para el 11 de noviembre y al adelanto electoral para el 29 de noviembre.

El proceso de movilización por derechos sociales insatisfechos es continental y hubo un efecto contagio particular en la península ibérica, por eso se puede encontrar muchas similitudes entre los reclamos que en España derivaron en el acampe de Puerta del Sol y en Portugal en el acampe de plaza del Rossio, Oporto y otros.

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Represión policial y continuidad de la lucha

La jornada estuvo atravesada por las denuncias de represión contra los campamentos instalados en Lisboa y Oporto. En la capital, una intervención policial anterior había terminado con 55 detenciones y el desmantelamiento de las tiendas de campaña en plaza del Rossio. En Oporto, la actuación policial del 15 de octubre también había provocado decenas de heridos.

Al finalizar la marcha del sábado, los activistas volvieron a instalar más de un centenar de tiendas en el Rossio. Durante la madrugada del domingo 25, la policía intervino nuevamente para desmontar el campamento y detuvo a 25 manifestantes.

Lejos de limitarse a una reivindicación sectorial, la protesta puso sobre la mesa una cuestión central para las condiciones de vida de la población trabajadora: quién puede acceder a una vivienda y en función de qué intereses se organiza la ciudad. Los participantes reclamaron que el Gobierno portugués, encabezado por el presidente António José Seguro del Partido Socialista (PS) y del primer Ministro Luis Montenegro del Partido Social Demócrata (PSD) abandonen las medidas que favorecen a los propietarios y especuladores y respondan a la emergencia habitacional.

André Pestana hablando en plaza del Rossio.

La movilización de Lisboa expresa un creciente malestar social ante el encarecimiento de la vida y la falta de perspectivas para amplios sectores de la población. La continuidad de las acampadas, las asambleas y las protestas muestra la voluntad de sostener la organización colectiva hasta obtener respuestas concretas a la crisis de la vivienda.

Por una huelga general, un reclamo creciente

Europa está experimentando un auge de los reclamos juveniles y de la lucha de clases, Portugal no es la excepción ya que allí se vienen de realizar dos huelgas generales, la última de ellas determinante para derrotar el paquete laboral de Montenegro; y ahora hay grandes movilizaciones. A tal punque se empieza a plantear la necesidad de la huelga general ibérica, tanto en carteles como con la consigna “España y Portugal, huelga general”.

Uno de los volantes que se repartió en la movilización planteaba “Por una huelga general”, con un pliego de reivindicaciones inmediatas y estaba firmado por: S.TO.P. y otros varios sindicatos combativos.

Las luchas vuelven a marcar el camino para enfrentar a los gobiernos, a la ultraderecha, a los reformistas y a la austeridad que imponen desde arriba para avanzar en el rearme para las guerras imperialistas en lugar de satisfacer las necesidades sociales y democráticas del pueblo trabajador.

André Pestana en la TV por la huelga general.

Volante unitario de sindicatos por la huelga general.