Durante las próximas semanas de octubre, el coordinador de la Liga Internacional Socialista, Alejandro Bodart, realizará una gira internacional que tendrá como eje central la situación política argentina, la lucha contra el gobierno de Javier Milei y las oportunidades que se abren para la izquierda revolucionaria.
Para las corrientes revolucionarias, esta discusión tiene una dimensión internacional. En un escenario marcado por el crecimiento de fuerzas de ultraderecha con Milei en el gobierno, el debilitamiento de los partidos tradicionales y el desgaste de las experiencias reformistas expresado en una crisis histórica del peronismo, y un fenómeno de polarización que pone a la izquierda revolucionaria en el centro de la escena y plantea la disputa política de un sector del movimiento de masas, la necesidad de postularse como alternativa de poder adquiere una importancia que excede el terreno electoral. Se abre una oportunidad donde el avance de la izquierda revolucionaria en Argentina fortalecería, de conjunto, a las fuerzas de izquierda en todo el mundo.
La gira comenzará en Berlín, donde el 3 de octubre se desarrollará una jornada de debate sobre Argentina organizada por Gruppe Arbeiter:innenmacht, sección alemana de la LIS. La actividad consiste en una serie de talleres para discutir la oportunidad de la izquierda revolucionaria en Argentina, su historia y actualidad, la crisis del peronismo, las luchas obreras, el movimiento estudiantil, y la juventud. El panel central de la jornada, a cargo de Alejandro Bodart, abordará el debate sobre cómo derrotar a Milei, las perspectivas del Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U) y las tareas de la izquierda revolucionaria frente a la situación que atraviesa el país.
La gira continuará con un taller en Viena, organizado por la sección austríaca de la LIS Arbeiter*innenstandpunkt (ASt) y finalizará en París, en un evento de las mismas características como una primera iniciativa del agrupamiento francés.
Luego, en Nairobi, Alejandro Bodart participará del Congreso Nacional del Permanent Revolutionary Congress (PRC), sección de la LIS en Kenia. El Congreso abordará la situación política del país, los debates sobre la construcción de la organización y las perspectivas hacia las elecciones de agosto de 2027.
El PRC surgió en 2025, al calor de un proceso de movilización que tuvo a la juventud como uno de sus principales protagonistas. Las movilizaciones contra el proyecto de la ley financiera impulsado por el gobierno de William Ruto se transformaron en un movimiento mucho más amplio contra las condiciones de vida, el endeudamiento, las políticas económicas y el funcionamiento del régimen político.
Su Congreso Nacional será una instancia para hacer un balance de ese proceso, discutir las características de la situación política y económica de Kenia y definir las tareas hacia las elecciones de agosto de 2027. También permitirá profundizar el debate sobre cómo intervenir en una juventud que ha demostrado una importante capacidad de movilización y que ocupa un lugar central en la crisis política del país.
El intercambio entre las distintas secciones de la LIS permite poner en común las experiencias de lucha, los avances, las dificultades y las estrategias de construcción desarrolladas en cada país. Los debates en Berlín, París y Nairobi están al servicio de fortalecer los agrupamientos revolucionarios de Europa y África. La situación argentina y las posibilidades de derrotar a Milei serán el centro de las actividades europeas; mientras que la experiencia de construcción revolucionaria en Kenia y las perspectivas hacia 2027 serán el eje del Congreso del PRC.
En un mundo marcado por la crisis del capitalismo, expresiones de ultraderecha y la aparición de nuevos procesos de movilización, fortalecer las organizaciones revolucionarias y su capacidad de intervenir en los conflictos sociales y del movimiento obrero es una tarea que trasciende las fronteras nacionales. La discusión sobre Argentina forma parte de esa construcción: avanzar en que la izquierda revolucionaria pegue un salto cualitativo y organice a un sector del movimiento de masas puede abrir nuevas posibilidades en la disputa del poder en la Argentina de Milei y, al mismo tiempo, aportar al fortalecimiento de nuestra corriente revolucionaria internacional.








